Hacerse un tatuaje puede ser doloroso pero quitárselo puede ser peor y sino que se lo digan a este argentino. Un joven se quiso borrar un tatuaje del brazo y no encontró mejor solución que hacerlo con un rallador de queso.

Fue su amigo Matias Costa el que subió este octubre las imágenes a Twitter donde se han vuelto virales.

Posteriormente Infobae entrevisto al protagonista que explico las razones por las cuáles decidió hacer algo tan absurdo y peligroso, indicando que las imágenes que se viralizaron corresponden al 2017.

"Me hice el tatuaje y a la semana quise inscribirme para ingresar en la Policía de Seguridad Aeroportuaria. Si bien en los requisitos de la web no aparece, me comentaron que no podía trabajar con tatuajes visibles. Esto ocurrió en agosto de 2017. En ese momento tenía 19 años", explicó.

Sobre cómo fue el momento en que se pasaba el rallador por su brazo, aseguró que "dolió y sangró muchísimo".

"Tenía que vendármelo constantemente y colocarle desinfectante y antiséptico. A la semana fui a un hospital y me dieron la vacuna antitetánica. No se lo recomiendo a nadie", remató.

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