El niño estaba pasando la tarde con sus amigos en el centro comercial de Broadway en Hammersmith. Se encontraban en el McDonalds comiendo cuando uno de sus amigos empezó una guerra de patatas.

El chico utilizó una pajita para lanzar la patata, con tan mala suerte que fue a parar a otra clienta que se encontraba en el restaurante de comida rápida. El niño fue detenido junto a sus tres amigos por asalto a la mujer.

Tras varios meses de investigaciones por parte de la policía terminaron cerrando el caso cuando el chico acepto una amonestación. La madre del joven dijo que era una pérdida de dinero y tiempo ya que únicamente era una pelea entre amigos.

Se desconocen los nombres de los protagonistas de este incidente. Al parecer los amigos también fueron acusados, uno de ellos fue amonestado, otro se declaró culpable y el último está a la espera de juicio según ha informado The Sun.