Asuka Sato es un artista japonés que tenía curiosidad por saber cuánta tinta tiene un bolígrafo. Para resolver el misterio no había otra solución que ponerse a dibujar caritas felices en tamaño mini durante su jornada laboral. El japonés explica que en su primer día de trabajo descubrió que en una postal de 10x15 centímetros cabían unas 600 caritas felices. De esta manera, pasó los siguientes seis días laborales dibujando caritas hasta rellenar 49 postales.

 

"Yo soy una persona a la que no le gusta salir demasiado, así que empecé este proyecto para entretenerme durante el verano", aseguró el hombre a BuzzFeed. Pero no solo dibujó caritas sonrientes porque, si te fijas, algunas son diferentes:

 

Un trabajo duro, ¿verdad? :)