El artista y escultor japonés, Seiji Kawasaki, se ha lanzado a la aventura de recrear alimentos a partir de trozos de madera. Bollos, chocolate, tostadas, verduras y hasta sardinas. Las piezas están tan bien conseguidas que es sumamente difícil diferenciarlas de las auténticas. Para lograr este "estilo hiper realista", Kawasaki se basta sólo de un pequeño cincel para recubrir los trozos de madera con distintas tonalidades de pintura. El propio Kawasaki ha reconocido que la elección de la temática no es fruto de la casualidad ya que se considera un auténtico fan de la comida. "La idea es que la persona que vea las obras sienta verdaderos deseos de comer, aunque sepa que lo que está presenciando es madera".