En la era de las redes sociales los adolescentes sienten un montón de presión sobre su aspecto, su físico y la forma en que se ven. Para poner a prueba esto la agencia creativa M&C Saatchi contacto con el famoso fotógrafo británico Rankin, juntos han creado la serie 'Selfie Harm'. Esta serie de fotografías forma parte de la campaña 'Visual diet' que explora el impacto que tiene la imagen en la salud mental.

Rankin organizó una sesión de fotografías de estudio con adolescentes de entre 13 y 19 años. Después les dieron las fotografías sin editar y dejaron que las retocaran todo lo que quisieran con aplicaciones tipo facetune.

Todos los adolescentes que participaron en el proyecto acabaron retocando las imágenes y cambiando su aspecto significativamente. "La tecnología está cambiando a pasos agigantados y la idea de ser alguien diferente o de perfeccionar nuestro aspecto puede ser excitante pero tiene sus peligros", aseguro Rankin a Bored Panda.

VER MÁS: Una modelo alemana 'cambia de raza'