Qué difícil resulta cortar las uñas a un niño pequeño, ¿verdad? No suele gustarle a ninguno. Este vídeo muestra la excepción que confirma la regla: una bebé al que ese momento le parece divertidísimo. La risa de la pequeña es tan contagiosa, que su padre no consigue terminar de arreglarle una sola uña. En cuanto las tijeras se acercan a su mini-mano, el bebé suelta una carcajada y desata la risa de su padre, que no se puede creer que le haga tanta gracia. Cómo no derretirse ante la actuación de esta bebé, con la que parece imposible aburrirse.