El artista callejero italiano Pier Paolo Spinazzi, también conocido como CIBO, opina que somos lo que comemos. Cibo (palaba que significa "comida" en italiano), decidió hace once años empezar una particular cruzada contra los grafitis callejeros que tienen un discurso fascista o de odio en Italia.

Por eso recorre el país transformándolos en comida. Asegura que la comida nos transporta a la inocencia de la niñez, a nuestras raíces, sinónimo de paz interior.

Su iniciativa que promueve la paz y la igualdad ha hecho que a lo largo de los años sus obras se hayan hecho muy populares en redes sociales como Reddit, Facebook e Instagram.

CIBO, de 37 años, fundó este proyecto en el año 2008 con el propósito de combatir la ira y el vandalismo de las calles de Verona con dibujos de apetecibles alimentos.

Desde entonces no ha parado de cubrir muros llenos de esvásticas, símbolos fáscistas y mensajes de odio con dibujos de frutas, pasteles, ensaladas y pizzas.

Más de 200.000 personas siguen sus aventuras en Instagram donde puedes encontrar la mayor parte de sus obras.

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