June Turner, una anciana de 82 años, sufrió un atraco en su tienda situada en la ciudad de Stoke-on-Trent (Reino Unido). El hombre que intentó robar en su negocio lo hizo cubierto de una manta azul, exigiéndole a la señora que le entregara todo el dinero de la máquina registradora.

Y, para sorpresa del ladrón, en vez de atacar sus exigencias y darle el dinero la señora tomó otra decisión. Agarró su muleta y comenzó a darle golpes para intentar impedir que llevara el robo a cabo. La anciana sabía que no quería darle el dinero, aunque este terminó consiguiendo escapar con unos 55 euros y seis paquetes de cigarrillos.

 

"No pude encontrar el botón del pánico por eso cogí mi muleta y empecé a golpearle. Pensé para mí misma que ojalá hubiera tenido mi bastón de madera para haberlo noqueado", declaró June Turner para el medio local de Stoke on Trent Live.

La anciana continúa relatando la historia para este mismo medio y cuenta que el pegarle con su muleta fue su instinto y que vio que el ladrón estaba algo paralizado y en shock porque no se esperaba aquella reacción por su parte. Tras darle una serie de golpes el ladrón terminó empujando a la señora y tirándola al suelo, asustándola porque pensaba que se había roto la cadera, aunque solamente sufrió unos moratones, nada más. June Turner se quedó sentada en el suelo hasta que un cliente habitual de la tienda llegó y pudo ayudarla, llamando a la policía y a una ambulancia.

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