En Noviembre del año pasado, abrí una cuenta de twitter de @unsatisfyer. Mi intención era capturar el tema de moda del momento y darle una intención humorística. Y la cosa salió fenomenal… tuits con decenas de miles de me gustas , números que no había conseguido ni con mi propia cuenta en mi vida, 20 mil seguidores en unos meses. Me sentía el rey del mundo. PERO. PERO.

 

Llegó el Coronavirus. Y con él la cuenta @coronavid19 . El formato era parecido y mucha gente , cosa que he de decir que me llena de orgullo , me preguntaron si era yo el autor. Y no, no lo soy. No sé quién es, pero es alguien listo y gracioso que ha conseguido como medio millón de seguidores – 300.000 el primer día! – y hasta salió de invitado en Late Motiv .

 

Felicidades al autor pero quiero decir que es el causante de una epidemia que quizás sea más perniciosa que el Coronavirus. La contundencia de su éxito y la aparente sencillez de la fórmula han hecho que un millón de cuñaos se líen la manta a la cabeza y hayan dicho “ esto lo hago y con la punta de la cepa “ y han abierto dos mil millones de cuentas réplica con la esperanza de petarlo tanto o de ser tan graciosos. Y no han conseguido ni una cosa ni la otra. Pero atended a las 24 horas siguientes al boom de ese usuario...

Pantallazo de @coronavirusgal1 | Twitter

Cuentas del coronavirus | Twitter

Cuentas del coronavirus | Twitter

Cuentas del coronavirus | Twitter

Han salido hasta cuentas (Sí, más de una) de las MASCARILLAS.

Cuentas de las mascarillas | Twitter

Así que si se os ocurre algo muy ingenioso que decir en la voz de una mascarilla, o qué sé yo, un sanitario o un virus de Huelva. Mira. No. Dejad que pasen unos meses y lo planteais.

Igual es buen momento para poner twitter en cuarentena.