El Papa Francisco ha anunciado el lanzamiento de un nuevo pecado. El Pecado Ecológico. Esto me ha pillado totalmente de improviso y me ha llenado la cabeza de preguntas. La primera, la más obvia es ¿cómo que nuevos pecados?. ¿Qué ha pasado con los pecados viejos? Algunos como, por ejemplo no sé por decir uno, la pederastia en el seno de la Iglesia parece que no han sido lo suficientemente bien explotados. ¿Se pueden poner pecados nuevos así como así?

Si eso es cierto quiero proponer a la Iglesia de Roma 10 nuevos pecados con los que todos podemos estar de acuerdo:

1. Dejar a alguien en visto en whatsapp

O acabar una conversación en la que un interlocutor ha soltado tres párrafos contándote tu vida con un emoticono sonriente o un jajajaja. Pecado grave.

2. Salir con un billete de 50 euros

Sin nada más pequeño. Pasarte la noche entera siendo invitado a cañas y cubatas por no tener que cambiar ese billetón. Si repites más de dos findes seguidos la misma estrategia, de cabeza.

3. Espiar el Instagram de tu ex

Una mezcla de celos, gula y lujuria. PECADO.

4. Comprar en Amazon por pereza

Es que bajar a la librería del barrio es un rollo. Si no tienen el libro además tienen que encargarlo y tarda un día o dos. ¡Qué rollo! ¿Qué rollo, eh? A LAS CALDERAS

5. Pedir comida a domicilio un día de lluvia

Ah, el señorito no quiere mojarse y bajar a pillarse algo. Que se moje el pringao este que cobra menos del sueldo mínimo y tiene que hacerse autónomo.

6. Hacer me gusta en Tinder a TOD@S los de tu área de influencia.

¡La avaricia es un pecado de los clásicos!

7. Pecado de spoiler.

Será mortal o no dependiendo de si la peli está en cartelera todavía o si el episodio spoileado se ha emitido recientemente.

8. Mandar un whatsapp / correo de trabajo de noche o en fin de semana

El infierno de los empresarios está en constante ampliación.

9. Abuso de Likes

Cuando repasas el timeline de una persona y le pones más de diez me gustas en el proceso, se considera que has traspasado una frontera moral a juicio de todos.

10. Dedicarte a la micropoesía

Sólo con eso basta.