Liopardo

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#SOSNoticiasDeVerano

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Un género periodístico está viviendo sus horas más bajas. Desde hace unos años las noticias de verano, que en otros tiempos coparon portadas de todos los diarios, parecen haberse desinflado hasta verse convertidas en meras referencias perdidas entre banners en páginas web o en el mejor de los casos en un vídeo de quince segundos al final del telediario. Una crisis brutal la de este sector en la que no se percibe un horizonte de mejora. Conscientes de la gravedad del asunto, el gremio de fabricantes de noticias de verano ha decidido celebrar un congreso extraordinario en Benidorm bajo el título “SOS noticias de verano”. Hablamos con Vicente, vocal segundo de la Asociación de Fabricantes de Noticias de Verano, que, impecablemente trajeado a pesar de las altas temperaturas, nos recibe en la cafetería del centro de convenciones. Gerardo: Gracias por sacar un hueco entre conferencia y conferencia y poder atendernos, Vicente. Vicente: No hay de qué. Además tengo tiempo para vosotros, porque la conferencia siguiente se ha tenido que suspender por un apagón eléctrico que ha afectado a parte de la ciudad de Benidorm. Un auténtico desastre. Una masacre eléctrica, vamos. Gerardo: Pues si quieres empezamos. Mi primera pregunta es, Vicente, si crees que… Vicente: ¿Ves? Ni te has inmutado. Gerardo: ¿Cómo? Vicente: Lo del apagón. Ni has pestañeado. Era una noticia de verano que acabo de fabricar delate de tu cara. Apagones eléctricos que paralizan una ciudad. Un recurso que no funciona ya. Duró un par de años la novedad, a principios del 2.000, pero luego, boom, a la mierda. Te ha resbalado cuando te lo he dicho, ¿a que si? Esto es un desastre, estamos jodidos. Pero bien jodidos, ¿eh? –Vicente nos pide que lo acompañemos hasta la puerta de la cafetería y se saca del bolsillo de la chaqueta un mechero y un cigarro que, con la mano temblorosa consigue encender a la segunda. Gerardo: Lo siento, Vicente, no sé, pensé que un apagón en verano es algo habitual y que se solucionaría en un momento, así que no le he dado mayor importancia. Vicente: Exacto. Es lo que yo les digo a toda esa banda de gilipollas que están ahí dentro –Vicente señala hacia el interior de la cafetería en la que otros colegas de Vicente toman café- estrujándose la sesera en mierdas que no nos llevan a ningún lado: hemos perdido frescura, señores, os lo tengo dicho, no tenemos ya capacidad de sorpresa, dónde están esas mariposas en el estómago, esas mariposas que podrían devorarte el intestino si no bebías zumo de arándano cada media hora… Gerardo: ¿Cómo? Vicente: Nada, deformación profesional, olvida esto último, estaba fabricando en voz alta. Te decía que esas mariposas en el estómago que antes les provocábamos a los consumidores ya no están ahí. Los consumidores de noticias de verano se han desenamorado de nosotros. Es la quiebra. Gerardo: ¿Y a qué crees que se debe este desenamoramiento? Vicente: Que si la puñetera ola de calor, que si han pillado a Cristiano Ronaldo meando en la calle, ¿a quién le importa dónde mee ese imbécil?, que si un vídeo viral de un gilipollas golpeando una cerveza sin alcohol, que si una cola de tres pares de narices para entrar a Gibraltar… Nos hemos acomodado, hemos ido a lo fácil, no hemos sabido mantener la chispa. Se apagó la luz, como dice la canción de Alejandro Sanz, que a propósito, se ha hecho un blanqueamiento anal. Gerardo: ¿Fabricando otra vez Vicente? Vicente: ¿Ves? Hemos perdido el factor sorpresa, no convencemos a nadie y eso nos ha matado. Gerardo: ¿Cómo pensáis salir de esta? Vicente: La Plataforma por la Recuperación de los Clásicos, que somos un grupo opositor al que yo pertenezco, le estamos planteando a la actual dirección de la Asociación de Fabricantes de Noticias de Verano un giro de timón radical en el modelo de negocio. Gerardo: ¿Cuál sería ese nuevo modelo de negocio que proponéis? Vicente: “Más monstruo del lago Ness y menos vídeo del niño alemán gritando” es nuestro lema. El vídeo viral del idiota que mete el coche en las vías del tren o el que enseña a su loro a cantar una canción de Mecano, a propósito, ¿sabes que Ana Torroja se ha blanqueado…? Gerardo: ¿Otra vez con lo mismo, Vicente? Vicente: Deformación profesional, discúlpame, de verdad… Te decía que el modelo de negocio que proponemos es fabricar noticias de más calidad, con mejor materia prima que haga que la noticia dure más, que tenga más recorrido, como antiguamente, ¿me entiendes? Gerardo: Sí, entiendo que propones una vuelta a la clásica serpiente de verano. Vicente: Eso es, chaval. Tenemos que volver a los gloriosos tiempos del Monstruo del Lago Ness, que era visto cada año a principios de junio y salían fotos supuestamente suyas hasta que llegaba septiembre, para disfrute de los que leían el periódico a las orillas de las playas de medio mundo -Vicente exhala el humo del cigarro perdiendo durante un breve momento la mirada, brillante, en el horizonte- Hay que recuperar el modelo productivo de las caras de Bélmez, del avistamiento de OVNIS. –Vicente empieza a alzar la voz- ¡En este país no se hace nada decente desde la caída de los aerolitos! Decimos basta a eso. O reaccionamos o es el fin. Se puede, claro que se puede salir de esta. Llevamos fabricando noticias de verano toda la vida, sabemos cómo hacerlo. Nuestros abuelos ya las fabricaban, nuestros padres las fabricaban, ¿en qué momento perdimos el norte? Ese norte, chaval, tenemos que recuperarlo. Y vamos a hacerlo, porque la vida no sería vida sin agua, el agua que disfrutamos yendo a la playa en agosto y leyendo bajo la sombrilla las noticias de verano. La docena de compañeros de gremio de Vicente que se tomaban un café en la barra observan boquiabiertos la arenga y comienzan a aplaudir lentamente mirándose unos a otros. Tras un discreto “Bien dicho, Vicente, hay que recuperar los valores” y un menos discreto “Ole tus huevos, compañero”, los presentes empiezan a dar gritos animándose entre ellos y dejan los cafés a la mitad sobre la barra para salir a la puerta donde Vicente fuma y abrazar al vocal segundo de la asociación, al que aúpan a hombros hacia el salón de actos al grito de presidente, presidente. Desde arriba, antes de perderse por la puerta, Vicente, con el puño en alto, me lanza un grito- Si esto sale bien, atento mañana al periódico, chaval. Por lo visto una cara de Bélmez se ha hecho un blanqueamiento anal -mientras me guiña un ojo de forma cómplice.

Gerardo Tecé | Madrid | 27/02/2018

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