El descarado Chupey, que tiene casi dos años, tiene una sonrisa permanente debido a un defecto congénito que hizo que sus labios sean más pequeños y no cubran sus dientes.

Kaley Carlyle, de 28 años, había estado rescatando perros a tiempo parcial durante cinco años antes de que se encontrara con Chupey como un cachorro recién nacido en octubre de 2018.

Kayley, de Georgia, EEUU, explico: "Una mujer que anteriormente me había traído una camada de cachorros con convulsiones volvió a mí con otra de tres cachorros: dos estaban sanos y uno era realmente diferente y se veía un poco como un lobo"

"Tuve que hacer un trato con la señora, ella esterilizaba a la madre de la camada y a cambio yo me quedaba el cachorro que era diferente a los demás, que era Chupey".

"No pudimos descubrir qué le pasaba al principio, tenía una apariencia física diferente a la mayoría de los perros porque no tiene pelo, tiene las orejas al revés, tiene los ojos pequeños y brillantes y, por supuesto, sus dientes siempre están a la vista".

"Resultó que tenía problemas hepáticos graves, lo que lo agotaba todo el tiempo e incluso dormía alrededor de 23 horas al día".

Chupey ahora está feliz y saludable después de recibir alimentos especiales para ayudarlo con sus problemas hepáticos.

Debido a su falta de pelaje, tiene que usar protector solar cuando hace calor y tiene una variedad de atuendos cuando hace frío para mantenerlo caliente.

Una prueba especial de ADN de perro demostró que es un cruce de pitbull y rottweiler amante de la diversión. Este perro único ha acumulado miles de fanáticos en las redes sociales por su sonrisa constante.

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