Un adorable perrito nacido con un defecto congénito que hizo que tuvieran que amputarle las dos piernas traseras no deja que su discapacidad lo deprima.

Teniente Dan puede no tener sus patas traseras, pero eso no significa que no pueda luchar contra sus amigos caninos o perseguir a los frisbees lanzados por su dueña Laura Person en el parque.

Nacido con un defecto congénito en Carolina del Norte, Laura se vio obligada a amputarle las patas traseras a su mascotas tras consultar con varios especialistas y para reducir cualquier complicación futura.

Laura, una administradora clínica de una sala de emergencias veterinaria, dijo: "Él es lo suficientemente rápido como para que me cueste seguirlo y corro medias maratones".

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