Gracie era solo una pequeña perrita cuando la arrojaron a las puertas de una clínica de animales, abandonada por la familia que había conocido anteriormente. Una vez que el veterinario examinó a la pequeña Gracie, quedó claro que era increíblemente única.

Gracie no tenía sus patas delanteras por lo que parece ser un defecto congénito y ademñas la pequeña tenía una infección de gusanos por todo su cuerpo.

La noticia de la condición de Gracie llego a la Directora Ejecutiva de Mostly Mutts Animal Rescue, Tammy Turley. Una vez que Tammy conoció a Gracie, el resto fue historia. Sabía que esta pequeño luchadora pertenecía a su familia, y que haría todo lo posible para compensar su triste pasado.

Gracie se instaló rápidamente en la casa de Turley e hizo amistad con sus nuevos hermanos peludos. ¡Gracie jugaba junto a los otros cachorros, como si no existieran diferencias entre ellos!

Cada vez que Gracie se movía, su pecho se arrastraba contra el suelo. Sus patas traseras eran lo suficientemente fuertes como para llevarla a donde quisiera, pero la futura incomodidad que surgiría de su posición extraña era inevitable.

Como Gracie era demasiado pequeña para tener una silla de ruedas para perros normal Tammy puso a un voluntario de Mostly Mutts Animal Rescue a trabajar y encontró una creativa solución.

El joven cumplió el importante proyecto de construir una silla de ruedas personalizada para Gracie hecha completamente de LEGOS.

La vida de Gracie mejoró sustancialmente en su silla de ruedas LEGO personalizada. Experimentar la vida en posición vertical cambió el mundo de este pequeño cachorro, y finalmente pudo convertirse en el demonio de la velocidad que siempre quiso ser. Ahora Gracie no para de correr por toda la casa gracias a sus ruedas.

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