Después de meses de planear asegurar que todo fuera perfecto, la novia Savannah Bordeau estaba lista para casarse con su futuro esposo Josh en Septiembre. Familiares y amigos se reunieron para la ceremonia y por supuesto el perro de Bordeau, Finn, que no quisó perdérselo.

El lugar para la boda de Bordeau incluía una piscina, una tentación refrescante para un cachorro amante del agua como Finn. Aparentemente, a pesar de lo especial de la ocasión, el no pudo luchar contra sus ganas de bañarse.

Cuando comenzó la ceremonia y Savannah comenzó a caminar por el pasillo, el perro se levantó de su lugar. "Vi por el rabillo del ojo a Finn caminar hacia la piscina", dijo Bordeau a The Dodo. "Se quedó allí parado y miró por unos segundos hasta que decidió que iba a dar el salto".

El chapuzón de Finn provocó las risas de muchos de los invitados. El problema llegó cuando Finn salió del agua y decidó sacudirse el agua frente a los padrinos de boda para después sentarse tranquilamente encima del vestido de boda de Savannah. "Salió del agua, corrió a través de una cama de flores y finalmente terminó envuelto en mi vestido", dijo la novia.

Finn dejó su marca en el vestido y parecía contento con ello. Finalmente la boda transcurrió sin problemas y fue la propia Savannah la que subió las fotos a su página de Facebook desde donde se han vuelto virales.

VER MÁS: ¡Qué bonito!

VER MÁS: ¡Se llevaron la sorpresa de su vida!

VER MÁS: ¡Ahora está conquistando a todos!

VER MÁS: ¡Tienes que verlo recuperado!