Alan Whitton y su perrita Mitzi se conocieron hace un año aproximadamente. Él la adoptó y salvó así su vida de un fatal destina. La pequeña es de raza Jack Russell Terrier y lamentablemente desapareció en uno de sus paseos matutinos recientemente. Alan estaba devastado pensando que había perdido a su fiel compañera.

Este hombre de 49 años, natural de Redbridge, Inglaterra, es un amante de los animales y escogió a Mitzi tras el fallecimiento de su último perro llamado Tinker.

Cuando Alan y Mitzi daban su paseo matutino, la pequeña desapareció porque un sabueso la persiguió. La buscó durante toda la tarde sin poder dar con ella. La llamó con sus juguetes, con comida, pero tampoco aparecía.

"No quería irme a casa sin ella, pero era muy tarde y teníamos que marcharnos. Era una noche muy fría. No pude dormir, fue un infierno, pensaba que ella iba a morir", aseguró Alan a Essex Live.

Al día siguiente publicó imágenes de la desaparición en redes sociales, pegó carteles en las calles y salió junto a un grupo de personas a buscarla nuevamente. Lamentablemente no obtuvo resultados, otro día sin Mitzi.

Pero durante la mañana siguiente recibió una esperanzadora llamada. Un hombre que paseaba a su perro, andaba por la zona y notó que su mascota olfateaba mucho alrededor de una cueva de zorro.

Alan fue corriendo hasta el lugar, pensando que la encontraría al borde de la muerte y tras un rato cavando la historia tuvo final feliz. "Me desmoroné, me sentí abrumado por la alegría y la incredulidad. Había empezado a perder la esperanza. Fue como un milagro de Navidad, todo el tiempo sentía que estaba en una pesadilla de la que no podía despertar", sentenció Alan.

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