Los pescadores Mallory Harrigam Cliff Russell y Allan Russell estaban navegando a pocos kilómetros de la costa de Labrador en Canadá cuando se encontraron algo extraordinario.

Pensaron que habían visto una foca que se había quedado sola, perdida y flotando a la deriva en un trozo de iceberg así que decidieron acercarse.

Cuando se acercaron descubrieron que en realidad se trataba de un zorro ártico. Metieron al asustado zorro en su barco, le dieron de comer salchichas y se lo llevaron de vuelta a la costa.

Una vez llegaron a tierra soltaron al zorro de vuelta a la naturaleza en su hábitat natural.