Sheldrick Wildfire Trust es un santuario que se encuentra en el corazón de Kenia y cuidan a los elefantes bebés huérfanos por culpa de la caza furtiva. Los cuidadores aseguran que convivir con estos animales es muy gratificante, sobre todo por la cantidad de muestras de afecto y agradecimiento que les regalan. Sin embargo, la mayoría no se pueden comparar al gran gesto que tuvo la elefanta Yatta con sus cuidadores.

La historia de Yatta se remonta a 1999 cuando los miembros de la fundación lograron rescatarla con unos simples meses de vida. Estuvieron cuidándola con todo el cariño posible hasta que la elefanta creció lo suficiente como para poder volver a la sabana y vivir en libertad.

Años después Yatta consiguió encontrar el camino de vuelta al refugio para presentarles a sus cuidadores a su pequeño elefante bebé. Con este gesto la elefanta les dio la oportunidad a sus "padres humanos" de poder conocer a su pequeña cría en una muestra de agradecimiento por todos los cuidados que recibió de su parte.

Esta es una de las mayores recompensas que han podido tener los miembros de Sheldrick Wildfire Trust porque todos los años se esfuerzan en conseguir rescatar al mayor número de elefantes huérfanos para devolverles después a su hábitat natural.

Los cuidadores de Yatta al recibir la visita de la elefanta se dieron cuenta de que su trabajo merece la pena y que tiene una recompensa muy gratificante. La relación entre los miembros del santuario y los elefantes es bastante buena porque consiguen que vuelvan a la sabana y, a su vez, los animales guardan un gran recuerdo de su convivencia con los humanos.

Yatta se mostró orgullosa de su pasado porque llevó a su bebé a que conociera a las personas que le salvaron, demostrando que tiene una gran confianza y afecto hacia sus cuidadores. Rob Brandford, un cuidador del santuario se muestra totalmente orgulloso de todo lo pasado con Yatta porque consiguieron salvarla y devolverla a la sabana, dándole la oportunidad de poder crear ella su propia familia.

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