Kerry McKinnon salió al porche de su casa, en Victoria y se encontró un bebé koala sobre su golden retriever. “La pobre Asha no sabía qué pensar, simplemente me miraba confusa”, explicó McKinnon a Metro.

Mientras Asha había estado durmiendo en el porche, es probable que el koala hubiera llegado hasta ella buscando un lugar cálido donde cobijarse.

“Creo que el bebé koala se cayó de la bolsa de su madre y no sabía qué hacer”, supone McKinnon. Asha le salvó la vida al pequeño koala al mantenerlo caliente. Las temperaturas en la noche en la zona pueden bajar mucho y abría muerto de quedarse sólo.

Cuando McKinnon trató de separar a los dos animales el koala no quería, que los perros tienen ese instinto de protección, por eso el koala no quería que la separaran”, señala

McKinnon llevó al koala al veterinario y ahora está siendo atendido por un trabajador de rehabilitación local antes de que pueda ser liberado otra vez a su hábitat natural.