Muchas veces son nuestras mascotas quienes nos advierten de graves peligros o enfermedades que no sabemos que padecemos. Esto es lo que ocurrió a esta mujer de Amherst, New York llamada Lauren Gauthier.

Su perrita Victoria, una beagle rescatada, llevaba un tiempo rara y no paraba de olerlé constantemente la nariz.

Un día le causó curiosidad que su mascota siempre hiciera esto y decidió ir a un especialista, porque además tenía un punto de color rojo en su nariz.

Lauren tenía un carcinoma de células basales, un tipo de cáncer de piel que por suerte pudieron controlar y extirpar a tiempo.

"Estoy muy agradecida de Victoria. Ella y yo siempre hemos tenido un vínculo estrecho y ella siente cuando estoy enojada o estresada; no sabía que sería capaz de detectar el cáncer debajo de mi piel", declaró Lauren.

A pesar de que su apariencia cambió debido a la extracción de este carcinoma, se siente mejor cada día gracias a la temprana detección de la enfermedad.