El incendio de Camp Fire fue el más destructivo de la historia de California. Entre el 8 y el 25 de Noviembre de 2018 ardieron 62.000 hectáreas y murieron 85 civiles.

Paradise, en el norte de California, fue uno de los pueblos que acabaron arrasados por las llamas. Andrea Gaylord se encontraba fuera de casa cuando estalló el incendio por lo que le fue imposible regresar a recoger a su perra Madison.

Por suerte Shayla Sulllivan, una voluntaria de la asociación K9 Paw Rescue, se encargó de localizar a Madison, dejó agua, cómida y un trozo de ropa de su dueña para intentar que apareciera.

Cuando el fuego fue extinguido y se permitió a las familias regresar a lo poco que quedaba de sus casas Andrea se llevó la sorpresa de su vida.

Madison estaba esperándole junto a los restos de su casa. "Estoy tan feliz. Estoy llorando. Nunca se dio por vencido en medio del fuego y las tormentas. Ha tenido que ser un mes muy largo para él", ha declarado Andrea.

El encuentro, en palabras de la propia Andrea a ABC10, fue de lo más emocionante que había experimentado en su vida: "Imagina la lealtad de aguantar en las peores circunstancias y seguir esperando. Es imposible encontrar un animal mejor, fue algo muy emotivo".