Al parecer el perro habría sido abandonado por su dueña que viajaba en el Taxi y no dejó de perseguirlo hasta que el coche se detuvo. Cuando llegó la policía, la mujer negó que el animal fuera suyo y dijo que era un perro callejero, pero llevaba collar y parecía estar bien cuidado.

Pero cuando el animal empezó a llorar y saltar para subir al coche, la mujer cambió su versión y dijo que era de una conocida porque no quería hacerse cargo de el. La realidad resulto ser otra, se trataba de un perro callejero, ocasionalmente ella lo había alimentado y por eso seguía al taxi.

Una patrulla de la Policía Ambiental acudió al lugar ante las denuncias ciudadanas. En ese momento, un testigo se acercó a los uniformados y expresó su intención de adoptar al perro.

"Primero verificamos que no eran los dueños, simplemente personas ocasionales que alimentaban al animal. Por eso, en su condición de calle, siguió al vehículo. Es allí cuando se acerca una persona voluntaria, de buen corazón y con el trabajo de la Policía se le entrega en adopción", señaló el alto oficial.