Todos conocemos la historia del perro Hachiko que estuvo esperando a su difunto dueño durante nueve años en la estación de tren. Ahora la historia se repite con un perro conocido como el Hachiko griego.

Según Nafpaktia News el dueño del perro era un hombre de 40 años llamado Haris. Murió el 9 de noviembre del 2017 en un accidente de coche, a unos 12 kilómetros de distancia de la ciudad en la que vivía, Nafpaktos.

El perro, del que no conocemos el nombre, ha sido bautizado como el Hachiko griego por los medios de su país. Desde que falleciera su dueño no se ha separado del lugar donde se produjo el fatal accidente.

Nadie sabe como el perro encontró el lugar del accidente pero ya lleva allí 18 meses. Los vecinos intentaron darle una nueva casa pero siempre se escapaba para volver al lugar donde falleció su dueño.

Como no conseguían darle un nuevo hogar decidieron hacer la vida del perro lo más comoda posible creando un altar en honor a su dueño, una pequeña caseta techada para refugiarse de la lluvia y llevándole comida todos los días.

Esta es otra de esas emocionantes historias que da gusto contar y que no demuestran como los perros son el compañero más leal que puede tener el hombre.

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