El pasado 9 de diciembre, en tono a las 3 de la mañana, un sintecho llamado César llegaba al Hospital Regional Alto Vale, al sur de Brasil, para recibir medicación y tratamiento para una enfermedad. Llegó acompañado de sus mejores amigos, cuatro perros que se quedaron esperando pacientemente en la entrada del centro.

Cris Mamprim, una trabajadora de salud del centro, y sus colegas fueron testigos de la conmovedora escena que ahora está dando la vuelta al mundo gracias a esta publicación en Facebook.

"Mientras su dueño está siendo atendido, sus compañeros esperan en la puerta. Una persona simple, sin lujos, que depende de la ayuda para vencer el hambre, el frío, los dolores y las maldades de este mundo tiene a su lado a los mejores compañeros, y el intercambio es recíproco", explicó Mamprim en junto a la fotografía.

"Este hombre nos confesó que deja de comer para alimentarlos. No sé cómo es su vida, porque está en la calle, pero admiro el respeto y el amor que tiene por sus mascotas. Verlos así, esperando en la puerta, sólo demuestra lo mucho que son bien cuidados y amados".