Pese a que humanos y animales no compartimos el mismo código de comunicación eso no impide que se creen vínculos realmente estrechos.

Se establecen entonces una conexión única que la lengua o el idioma no impiden que salga bien y haya cariño entre las partes.

Esto es precisamente lo que le ha ocurrido a Steven Thibeault, un hombre de Massachusetts, Estados Unidos, cuando rescató a un adorable pato.

El animal se estaba ahogando en la piscina de un bloque de apartamentos donde él vivía así que decidió ponerle a salvo de inmediato.

Poco a poco se fue creando una especie de vínculo entre ambos. Le puso por nombre Cheerio y empezó a convivir con él y su gata Reeses.

Aunque Steven nunca lo ha retenido y le ha dado libertad para salir y hacer su vida, Cheerio siempre acaba volviendo al término del día.

"Él está más o menos adecuado a mi horario, así que ambos vamos a trabajar, él pasa la mayor parte del día afuera y después del trabajo nos vamos a casa. Incluso tiene una vida social, pasa tiempo con otros patos, lo que me hace feliz, pero al final del día me elige. Eso podría cambiar algún día, pero eso depende de él", explica en una entrevista a The Dodo.

Aunque Cheerio puede salir y formar una familia cuando quiera, por el momento los tres conviven muy felices.

Pincha en el vídeo para verlos.

VER MÁS: ¡Dentro de un calcetín!