Phantom, un pequeño koala de seis meses emociono a los veterinarios de un zoo australiano al no querer separarse de su madre Lizzy mientras era operada de un pulmón colapsado. Esta pareja de koalas sobrevivió milagrosamente a un accidente cuando fueron golpeados por un coche en la autopista Warrego al oeste de Brisbane.

El pequeño Phantom que apenas pesa 400 gramos no sufrió apenas ningún rasguño pero a su madre se le colapsó un pulmón que tuvo que ser drenado en la clínica veterinaria del zoo de Brisbane donde permanece ingresada curándose con antibióticos. "Lizy se está recuperando y estamos felices de poder decir que se encuentra bien", asegura la veterinaria Jamie-Lynn Nevers. El hospital del zoo Sunshine Coast ha tratado a más de 50.000 animales en sus once años de historia.

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