Liopardo

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Antonio, Melanie, la burbuja inmobiliaria y la ensalada fresca

Antonio, Melanie, la burbuja inmobiliaria y la ensalada fresca
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Como la semana pasada me adelanté a todos los medios con mi exclusiva sobre Preysler y Vargas Llosa, en esta me encuentro algo huérfano de temas, porque la prensa de la casquería sigue algo atascada en este tema. Pero yo soy inasequible al desaliento y he encontrado algo que nos puede interesar: Antonio Banderas y Melanie Griffith han vendido su casa de Los Angeles por 14 millones de euros. Más de un campo de fútbol de billetes, seguro. La casa, en realidad, es una mansión, lo que llamamos aquí un casoplón. Y se llama Isador Eisner, que es como si a tu piso de Madrid lo llamas Apartamento de Madrid Barajas Adolfo Suárez. La compraron en 1999, bastante barata, por unos 3,9 millones de euros que supongo que obtuvieron con una hipoteca de la Caja Rural de allí. Y les regalaron una gorra y una camiseta, que en las cajas de ahorros eran como más cercanos a los clientes. Y más cercanos todavía a los políticos, pero esto ya es otro tema. Posteriormente compraron otro terreno anexo y la ampliaron, por lo que nos cuentan que es una mansión de estilo renacentista italiano provista de columnas y ventanales y con techos abovedados. Como la mía, estaréis pensando. Sí, igual.

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Tiene 11 baños, con la tranquilidad que te da saber que en cualquier trayecto por la casa, si te da un apretón tienes donde desahogarte a menos de 30 metros. También tiene una cocina de dos plantas. Yo tuve una también, pero al final se me murieron los potos, primero el natural y luego el de plástico. Por supuesto, tiene piscina, que aquí es donde se manifiesta el poderío: ya decía Diógenes que cuando tienes una casa con piscina has triunfado en la vida. Bueno, él decía tinaja porque era más modesto. Finalmente, tiene un huerto de estos ecológicos, como el que tenéis algunos en el balcón de vuestra casa, pero a lo bestia. Ahora sabemos que en casa de los Banderas-Griffith no se compraban ensaladas en bolsa, y cuando a Melanie le apetecía un pepino tenía que salir al huerto a buscarlo. A lo mejor esto tiene que ver algo con su separación, pero no puedo afirmarlo porque no sé nada de cultivos orgánicos.

Super Falete | Madrid | 27/02/2018

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