Jacinto Carreras, párroco español, tuvo que lidiar ayer con una multitud de fieles enfurecida tras beberse de un trago toda la sangre de Cristo. Dijo que empezó probando un poco y que no se pudo contener. El mesías podría encontrarse ahora en estado grave.

Esto creó inquietud en algunos asistentes a la misa. Pues temen que Jesús se quede sin sangre y necesite una transfusión; pues ya bastante sufrió en la cruz.

Tras vaciar al mesías, el párroco se empezó a sentir muy próximo a Dios y gritó algunas incoherencias. Una de las parroquianas relató que el cura analizó el sabor del vino, con toques afrutados, cítricos y con un aroma potente.

Este hecho ha dejado a toda la cristiandad sin más sangre para poder comulgar. Miles de cristianos viven ahora con remordimientos, sentido de culpabilidad y muchas posibilidades de acabar en el infierno.

Si quieres saber más acerca de este chocante suceso, visiona el vídeo superior.