Si hace siglos las personas no necesitaban frenos ahora tampoco hay motivos para recurrir es el argumento que están esgrimiendo los antivacunas. Estas personas creen que los frenos son una invención de la gran industria de la automoción.

"Quiero ser yo quien decida cuando estamparme contra un árbol", asegura a El Mundo Today Carlos Valdivia, un conocido antifrenos. Según los que defienden las terapias alternativas la manera de inmunizarse contra un muro es chocarse repetidamente contra el mismo hasta que el coche y sus tripulantes desarrollan inmunidad ante los tochos de forma natural.