Marcial, administrativo de Barcelona de 42 años, lleva desde 2005 en este bar de Barcelona esperando que le traigan la cuenta para marcharse. Se dirigía a una entrevista de trabajo y paró a tomarse un café, el camarero del establecimiento le ignora desde hace una década.

"Yo vine a tomar un café rápido, pedí la cuenta y no me la traen", ha asegurado Marcial. Con el tiempo ha ido haciendo nuevos pedidos por qué le entraba hambre por lo que ahora la cuenta es astronómica.