Un reciente estudio de la Universidad de Harvard ha determinado que agredir al doctor puede acelerar la recuperación del paciente.

El director del estudio destaca el caso de un sujeto de Burgos que al ser diagnosticado con hemorroides asestó un cabezazo en la nariz del doctor, quince días después las almorranas habían desaparecido.

El artículo de la revista Ser médico hoy certifica que varios estudios a lo largo de las últimas décadas arrojaban resultados en esta dirección. Sin embargo diversos colegios de médicos habían silenciado estas investigaciones.

A partir de ahora los doctores deberán aceptar ser agredidos por los pacientes y la potencia del ataque será proporcional a la enfermedad diagnosticada.