Ha vaciado las pilas de agua bendita, pone en peligro los besamanos de imágenes religiosas y hasta las mismísimas procesiones, e incluso el Papa se ha tenido que hacer la prueba. Muchos de vosotros os estaréis preguntando, ¿por qué, Señor, nos envías esta nueva plaga? Motivos no me faltan, aquí os dejo los siete principales:

1. He conseguido que volváis a rezarme, para no contagiaros.

2. Los coronavirus también son hijos de Dios. A vosotros no os gustan, pero a mí me parecen de lo más graciosos con todas esas cepas. Vosotros sois un virus del planeta y el coronavirus lo es de vosotros, deberíais empatizar más con él, también tiene derecho a la vida.

3. Es la solución para el problema de la superpoblación y las pensiones.

4. Ya que os gusta esparcir bulos, aquí os doy un tema para que os cocinéis en vuestra propia salsa.

5. Es la única forma de evitar la fornicación. Ahora os tendréis que relacionar a un metro de distancia por lo menos.

6. ¿No os gustaban los fenómenos virales? ¡Pues toma viral!

7. Me sirve de ensayo para el Apocalipsis. Y veo que me va a resultar chupado acabar con vosotros. En lugar de siete plagas os enviaré una y así ahorro en presupuesto. Sed felices.