Con las religiones ya se sabe lo que pasa: muchas veces creencias mantenidas a lo largo de milenios no son más que el fruto de un malentendido o algo que alguien le pareció ver y se lo contó a otro que a su vez se lo transmitió a otro pero añadiendo ciertos detalles de su cosecha y así hasta el infinito.

Es como lo de Ricky Martin y el perro de la mermelada, la niña de la curva o el IPC: mucha gente acaba creyendo en todo esto aunque en realidad no son más que mentiras.

Hoy quiero utilizar mi tribuna en Liopardo para aclarar conceptos sobre mis citas más célebres.

1. "Al que te abofetee la mejilla derecha, ofrécele también la otra"

Mucha gente lo ha interpretado como una muestra de pacifismo extremo y de que hay que dejarse pegar. ¡Mentira! Si fuera así yo no habría establecido un infierno para los pecadores. Les habría ofrecido más oportunidades para seguir pecando, ¿no? Al revés, ¡yo castigo siempre! En realidad quise decir que si te abofetean la mejilla derecha, le ofreces la izquierda, y cuando te vaya a dar, te agachas y le respondes con un gancho de izquierdas. ¡Es de primero de defensa personal!

2. "La verdad os hará libres"

Depende. Si te acabas de escapar de la cárcel y te topas con un policía y te empieza a realizar preguntas, no creo que sea un buen consejo.

3. "Mi Reino no es de este mundo"

A ver, os pregunto, la empresa multinacional ¿dónde la tengo?, ¿en el Cielo o en la Tierra? Que yo sepa, la Iglesia SA, registrada como entidad sinónimo de lucro, la tengo en la Tierra.

4. "Los primeros serán los últimos, y los últimos los primeros"

Prueba a decir eso en la cola del supermercado, pero no creo que cuele.

5. "Amaos los unos a los otros como yo os he amado"

Me extraña mucho que dijese eso: mi forma de amaros hastas ese momento había consistido en expulsaros del paraíso, enviaros diluvios, plagas, ordenaros guerrear contra los pueblos vecinos y matar primogénitos egipcios en sus cunitas. Espero que os améis de otra manera.

6. "Padre, perdónales, porque no saben lo que hacen"

Guiño, guiño.

7. "Al Cesar lo que es del César y a Dios lo que es de Dios"

Es decir, la separación Iglesia- Estado. ¿ Y quedarnos sin recibir el maná de las subvenciones estatales? ¡Ni locos! Apuntad: "Al César lo que es del César, y a Dios lo que es de todos". ¡Mucho mejor!