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Los 7 peores Papas de la Historia

Diostuitero enumera los peores Papas de la Historia.

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Dicen que los Papas son mis representantes en la Tierra. A mí me pasa como a los futbolistas, que soy un buenazo, y la culpa de todo la tienen ellos, mis representantes. A pesar de que la Iglesia ha santificado a ochenta, había de cada uno....Además santificábamos así a lo loco, ¡con deciros que hicimos santos a los primeros 35 en bloque! Hoy os traigo un ranking de santidades poco santas.

7. Sixto IV (1471- 1484)

Famoso porque construyó la Capilla Sixtina, tuvo un montón de hijos, uno de ellos con su hermana. En sus tiempos Roma era la ciudad con más prostitutas del mundo, y el propio papado recaudaba un impuesto sobre su actividad. A los sacerdotes les cobraba por tener amantes. Tenía una gran visión comercial este Papa. Por supuesto, vendió muchas indulgecias. Y se preocupaba mucho de la familia: dio cargos a 25 familiares, entre ellos, ocho fueron nombrados cardenales. En sus ratos libres gustaba de declarar guerras e inducir asesinatos. Eso sí, aunque toleró la Inquisición, intentó controlar sus excesos. Por eso se ha ganado el último puesto en este ránking.

6. Sergio III (904-911)

Conocido como “el esclavo de todos los vicios” por sus cardenales, llegó al cargo tras asesinar a su predecesor. Con su figura el papado inició su etapa conocida como la “pornocracia”, llamada así por la influencia de las amantes en las decisiones de los pontífices. De hecho, el bueno de Sergio tuvo un hijo con una prostituta llamada Marozia, que fue el siguiente Papa, el flamante Juan XI. Cuando no estaba fornicando, se dedicaba a subastar los altos cargos vaticanos.

5. Benedicto IX (1032-1048) (1045) (1047-1048)

Yo le llamo “el Guadiana de los Papas”, porque aparece y desaparece. Cuando le parecía bien vendía el papado por una buena suma de dinero y luego lo volvía a recuperar. Pervertía niños en el Palacio de Letrán, y fue definido como un “demonio del infierno disfrazado de sacerdote”.

4. Inocencio IV ( 1243-1254)

Fue el que aprobó el uso de la tortura para obtener confesiones de herejía, y decretó la muerte para los herejes que no se abjurasen de sus ideas. Solo por eso le voy a tener en el Infierno para siempre.

3. Inocencio VIII ( 1484-1492)

Hasta ocho bastardos engendró, así que no hacía mucho honor a su nombre. Se dice que en su lecho de muerte solicitó que una ama de cría le suministrara leche de sus pechos. Su peor canallada fue la emisión de la bula “Summis desiderantes affectibus”, que fue la base para que los dominicos publicasen en 1487 la obra Maleus Malleficarum (“Martillo de las Brujas”), que se convertiría en el instrumendo para perseguir y torturar a miles de mujeres. Gran impulsor de la maldita Inquisición, nombró Inquisidor General a Torquemada, y tan contento estaba con los reyes españoles Isabel y Fernando, que les dio el título de “católicas majestades”. Según algunos autores falleció tras un fallido intento de transfusión de sangre por vía oral, usando la sangre de tres niños de diez años, que también habrían muerto en la operación.

2. Juan XII (955-964).

A éste le llaman “El Papa Forniciario”, no sé por qué, porque casi todos eran unos forniciarios de mucho cuidado, pero bueno, supongo que sería el Nacho Vidal de los Papas. Era nieto de Marozia, la prostituta amante de Sergio III, así que de casta le venía al galgo. Entre sus mútiples fechorías, se le acusa de haber violado a unas monjas en la catedral de San Pedro, haber convertido el Palacio de Letrán, antigua sede episcopal, en un burdel, quedarse con el dinero de las ofrendas, acostarse con sus hermanas...Sobre su muerte hay dos historias: Una cuenta que murió de un martillazo de un marido celoso. La otra habla de una apoplejía durante el acto sexual.

1. Bonifacio VIII ( 1294-1303)

Este, a diferencia de Sergio III, no mató al Papa en vigor, pero según dicen, le animó a que renunciase. Seguro que tenía argumentos “muy convincentes”. Una vez renunció el pobre de Celestino V, lo encarceló hasta su muerte, por si cambiaba de opinión. Es famoso porque masacró una ciudad entera, Palestrina, de 20.000 habitantes, en Italia. Era un terrible pedófilo. Es más, proclamó que mantener relaciones sexuales con niños no era más pecaminoso que frotar una mano con la otra. No me extraña que Dante le reservara un lugar en el octavo círuculo del infierno. Se ha ganado el número 1.

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