Ahora que se está celebrando la famosa cumbre del cambio climático me he hecho esta pregunta. Para poder contestarla tenemos que ir a los Evangelios, ya sabéis, las cuatro biografías que le realizaron, porque el tío era tan vago que aunque bajó a la Tierra para llevar la Palabra de Dios no escribió ni una sola línea.

Jesús, aunque tiene fama de hippie, muy ecologista no era. Por ejemplo, cuando acudió a predicar a Jerusalén, mirad lo que hizo: extendió su mano hacia una higuera para que le diese un higo, pero como no era tiempo de frutos, no lo obtuvo. ¿Y cómo reaccionó? Se pilló un buen cabreo y la secó como castigo.

Otro suceso. Había un hombre poseído por una legión de demonios, y el bueno de Yisus decidió practicarle un exorcismo. ¡Pues resulta que los demonios le pidieron que no les expulsase al infierno y les dejase introducirse en otro cuerpo! ¿Y qué hizo el Señor? Les permitió introducirse dentro de dos mil cerdos que había por allí. Los pobres animales, poseídos, se lanzaron por un barranco y perecieron.

Así que, como veis, Jesús no respetaba ni a las plantas ni a los animales. Al fin y al cabo era como su Padre, que una vez arrasó la Tierra entera con un diluvio, ¿no? Otras veces Dios hacía lo contrario y enviaba terribles sequías, como en tiempos del profeta Elías. Y se pasó todo el Antiguo Testamento exigiendo sacrificios de todo bicho viviente.

Lo de abrir el Mar en dos para que Moisés escapase del faraón fue muy espectacular pero, ¿nadie piensa en el susto que se llevaron los sorprendidos peces? Y por cierto, muy poco ecologistas fueron también las diez plagas que les envió a los pobres egipicios. No, definitivamente, Jesús-Dios muy ecologista no es, debe ser que que como solo le costó seis días hacer la Tierra no le tiene demasiado aprecio.