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Entrevista a Gedeón, el que hacía el amor y también la guerra

Entrevista a Gedeón, el que hacía el amor y también la guerra

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Hace mucho que no entrevisto a ningún personaje bíblico, así que hoy le he pedido a Satanás que abra la alcantarilla y me he asomado para entrevistar a Gedeón, un tipo que seguro que no conocéis pero que era muy importante. Fue uno de los principales jueces de Israel, en el Antiguo Testamento, y hacía el amor y la guerra también, no en vano tuvo 70 hijos y se cargó a decenas de miles de personas. Después de tanto ajetreo, le encuentro descansando sobre unas brasas.

Diostuitero: Hola, Gedeón, soy Dios como has podido comprobar, y vengo a entrevistarte para Liopardo.

Gedeón: ¡Oh, Dios mío! ¿Tan mal van las cosas allá arriba que tienes que buscarte un empleo extra? ¡Con lo mal pagado que está el periodismo!

Diostuitero: Para que veas. Ojalá hubiese aprendido a multiplicar dinero en lugar de panes y peces. La freiduría que monté ya no da los beneficios que daba antes.

Gedeón: No somos nadie, ni siquiera tú.

Diostuitero: Claro, si para empezar, ni existo. Bueno, vamos con la entrevista, que me tengo que ir a misa de doce. ¿Por qué tuviste tantos hijos?

Gedeón: Bueno, solamente te obedecía. Como dijiste eso de “Creced y multiplicaos...”

Diostuitero: Cierto, pero al tener tantos, no pudiste educarlos bien. Fíjate lo que pasó luego, que tu hijo Abimelec mató a los otros 69 a la vez.

Gedeón: Sí, acabó muy mal también Abimelec. Una mujer le tiró una piedra de molino y le rompió la cabeza. Eso sí, tuvo cuidado de decirle a su escudero que le atravesase con la espada, para que no se dijese que le mató una mujer.

Diostuitero: Sí, en el Antiguo Testamento éramos todos un poco machistas, empezando por mí, que hice a la mujer a partir de una costilla del hombre, para que no estuviese solo. Y luego, mira, Eva cogió la manzana y por su culpa entró el mal en el mundo.

Gedeón: Las mujeres siempre dan problemas, por eso tú eres hombre, oh, Señor.

Diostuitero: Porque me crearon los hombres, amigo Gedeón, a su imagen y semejanza.

Gedeón: Sí, ja,ja. Me estoy acordando cuando destruí el altar de Baal, el dios que te hacía la competencia, y sus seguidores querían matarme. Entonces mi padre estuvo muy listo y les dijo que si Baal no era tan poderoso para defenderse solo, que me castigase él. Y no me pudieron hacer nada, ja, ja.

Diostuitero: Era muy listo tu padre. Con unos cuantos más como él yo no habría hecho carrera. Tú mismo eras muy incrédulo. Cuando te dije que te había elegido para guiar a mi pueblo me pediste que te ofreciese pruebas tangibles. Pusiste un vellón de lana en el suelo y me pediste como demostración que al día siguiente el vellón apareciese cubierto de rocío y el suelo no. Y cuando lo hice, todavía no te fiabas y me pediste que lo hiciese al revés, el vellón seco y el suelo con rocío. A otros les maté por menos.

Gedeón: Compréndelo, yo era de la familia más miserable de todo Israel y me costaba creer que me hubieses elegido como líder de mi pueblo. Si hubiese sido Cristiano Ronaldo ni te lo habría preguntado.

Diostuitero: Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiií. La verdad es que lo pasamos bien juntos, como aquella vez que me trajiste un ejército de miles de israelitas y yo te dije que con 300 bastaban, como en la película.

Gedeón: Cierto, y con 300 nos cargamos a 120.000.

Diostuitero: ¡Qué buenos ratos! Como cuando castigaste a los ancianos de Sucot desgarrando sus carnes con espinas y cardos del desierto.

Gedeón: Pues sí, lo que no entiendo es qué hago aquí en el Infierno, si todo lo hice de acuerdo contigo.

Diostuitero: Verás...¿has leído el Nuevo Testamento?

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