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Curso intensivo de negociación fenicia

Curso intensivo de negociación fenicia

Biblia

Pixabay Biblia

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Veo que seguís sin gobierno porque los partidos están intentando negociar pero no les sale muy bien. ¿Sabéis por qué? Porque no se fijan en mi best seller, la Biblia. En ella aparecen los maestros de la negociación y el comercio: los fenicios. De hecho, el nombre de Biblia viene de Biblos, una de las principales ciudades fenicias. Yo mismo estuve dándome una vuelta por allí cuando bajé a la Tierra, en las ciudades costeras de Sidón y Tiro, donde disfruté una barbaridad practicando mi deporte favorito, el running sobre las aguas, porque se pillaban unas olas divinas. ¿Cómo negociar como un fenicio? 1.No te limites a vender el producto, intenta establecer una relación comercial duradera. Es como lo de "no le des a un hombre un pez, enséñale a pescar", o en su defecto a multiplicarlo. Y si le puedes colar una tarjeta, mejor. 2.Descubre cuáles son las necesidades de tu cliente. Dicen que en el pasado hubo políticos capaces de venderle una nevera a un esquimal, pero yo os digo: ahora el esquimal tiene conexión a internet y si necesitase esa nevera ya se la habría comprado en algún portal on-line. 3.Intenta que ambas partes quedéis satisfechas. Es decir, piensa en la relación comercial como en una relación sexual. Y no vale no currártelo nada y luego preguntar, ¿te ha gustado, cariño?, porque la sinceridad de esa respuesta suele dejar bastante que desear. 4. Si puedes venderle algo a tu enemigo, ¿para qué conquistar su territorio? Es mucho mejor y menos sangriento pasarte por allí de vez en cuando y venderle todo tipo de productos. Si le matas no podrás venderle nada, y si sobrevive, te guardará rencor y tampoco será un buen cliente. Los fenicios se adelantaron a las grandes marcas de refrescos y cadenas de hamburguesas americanas y fundaron franquicias (colonias) por todo el Mediterráneo. 5. Escucha a la otra parte. Que la negociación no parezca un programa de La Sexta Noche. Si escuchas a tu cliente, podrás conocer sus preferencias y sus gustos y, quién sabe, puede que hasta nazca una bonita historia de amor, y si no os lo creéis, fijáos en Pretty Woman. 6. Haz que la negociación pivote sobre valores como la sinceridad, equidad e integridad. Perdón, se me olvidaba que estábamos hablando de políticos. Quedáos con los cinco primeros puntos.

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