Queridos Reyes Magos:

Son ya 2019 años naciendo y recibiendo el oro, el incienso y la mirra de las narices y no creo que sean los regalos más apropiados para un niño.

Sé que no sois reyes ni magos, pero no me voy a chivar, yo también tengo mis cosillas, solo quiero que os esforcéis un poco más. Ya que venís de Oriente, aunque sea traedme algo made in China, que no os cuesta nada.

Este año he sido muy bueno, no he destruido ninguna ciudad gay friendly ni he ahogado a la humanidad entera con un diluvio. Tampoco he matado a los primogénitos de los egipcios ni a nadie, aunque a veces me han dado ganas, sobre todo viendo Telecinco.

Por eso quiero que me traigais estas cosas:

- El Acueducto Romano de Lego, admiro mucho a esa gente tan emprendedora.

- Una bombilla LED para el portal del Belén, que la estrella deja mucha huella de carbono y no quiero hacer llorar a Greta Thunberg.

- El Trivial Bíblico, je,je, seguro que gano.

- Unas sandalias de suela impermeable para caminar sobre las aguas.

- Una lata de alpiste para mi padre.

- Unas tablets de la ley, de 16 GB.

- Una cruz de goma EVA, que la de madera pesa mucho.

- La paz en el mundo. No, es broma, ja,ja,ja.

Si me traéis todo esto me pondré muy contento y nadie saldrá herido. De lo contrario, os sugiero que repaséis el Antiguo Testamento. Pero de momento buen rollo, ya sabéis que Dios es amor ( pero repito, repasad el Antiguo Testamento).

Sin más, me despido de vosotros y que le den al gordo de Santa Claus. ¡Seguid la estrella o poned el GPS a los camellos!

Siempre vuestro.

Dios.