Hace dos mil años tuve que dictarle a San Pablo la Carta a los Colosenses, la Carta a los Filipenses y la Carta a los Tesalonicenses. Ahora añado la Carta a los estadounidenses, espero que también la incluyáis en la Biblia.

Queridos hijos míos del país de la libertad, Guantánamo, la Coca Cola, los Simpsons y el Ku Klux Klan. Siempre habéis sido capaces de lo mejor y de lo peor, un cúmulo de contradicciones; habéis llevado el hombre a la Luna y luego pensáis que España es un país al sur de México. Sois la cuna del capitalismo pero en los restaurantes te puedes rellenar la bebida tantas veces como quieras. Podéis conducir a los 16 pero no tomar una cerveza hasta los 21. Sois la principal industria mundial de porno y a la vez uno de los países con la moral más puritana...

Sois el Imperio Romano de esta época, ya amenazado por los bárbaros, el país de las oportunidades pero un poco más si eres blanco. Si eres negro tienes más oportunidades también, pero de jugar al baloncesto o ir a la cárcel. El Black mola, pero solo si va seguido de la palabra Friday.

¡Ojo, yo tampoco puedo hablar muy alto! Me pasé toda la Biblia afirmando que el pueblo judío era el único elegido y superior a los demás. Condené una y otra vez el matrimonio con gente de otros pueblos, e incluso ¡comer con ellos! ¡Es más, me tiré todo el Antiguo Testamento ordenando el exterminio de todos los pueblos vecinos!

El otro día vi a vuestro presidente enarbolando una Biblia y me temí lo peor. Luego me quedé más tranquilo porque estoy seguro de que no se la ha leído.

La verdad, no entiendo los problemas raciales que están explotando ya en pleno año 2020, en mitad de la plaga del coronavirus. Habéis enlazado un presidente negro con otro naranja, pensaba que lo del racismo ya estaba superado. Pero no, como dice mi amigo @norcoreano:

"Una vida atormentada, un negro que sufrió malos tratos, un blanco rico y privilegiado y un hombre que no salía de casa sin mascarilla. Michael Jackson era un spoiler de 2020".

Os escribo esta carta para recordaros lo que ha dicho Francisco, mi encargado en la Tierra, que el racismo es pecado. Y la violencia también. Martin Luther King también lo afirmaba: "El odio no puede expulsar al odio, solo el amor puede hacerlo". Además, una cosa es protestar por una injusticia y otra aprovechar para llevarte una tele de plasma y un bolso de Louis Vuitton.

Así mismo, me he quedado un poco alucinado contemplando algunas imágenes de personas blancas arrodillándose y besando los pies de personas negras, yo pensaba que desde la Última Cena eso ya no se llevaba. Y recordad cómo acabó.

Lo de hacer penitencia por los pecados de tus antepasados ya lo inventé yo, que os tengo a todos penando porque Adán y Eva se comieron una manzana. Pero era broma, joder.

Por favor, que quede bien claro: todos sois iguales, todos sois mis criaturas, y en el cielo todos sois inmigrantes.

Sé que esta Carta os va a dar igual y que no vais a hacer caso. Salisteis de un trozo de barro, no os puedo pedir mucho más. Si os matáis, intentad no salpicar. Id en paz o como queráis.

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