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La entrevista de "Jara y Sedal" a Gandhi

La entrevista de "Jara y Sedal" a Gandhi
Vista de la parte de atrás de la estatua de Mahatma Gandhi frente al Parlamento en Nueva Delhi
Vista de la parte de atrás de la estatua de Mahatma Gandhi frente al Parlamento en Nueva Delhi | Efe
GANDHI: Me cago en dios, ponedme bien esa pancarta. Quiero que se lea bien clarito lo de  “No hay caminos, para la Paz. La Paz es el camino”. Y os he dicho cien veces que las letras tienen que ser muy grandes, hijos de puta…. Sois unos inútiles. Estoy rodeado de vagos y torpes, a mí un día me da algo, cafres, que soy unos cafres, hijos de perra… PERIODISTA: Buenos días, ¿es usted el señor Gandhi? GANDHI: ¿Sí, qué cojones quiere? ¿Por qué lo pregunta? PERIODISTA: Bueno, no sé. Le creía un hombre de paz y por lo que veo.... GANDHI: Un hombre de paz mis cojones treinta y tres. Estoy a favor de resolver los conflictos a través de la no violencia, pero qué quiere que le diga, también tengo mi pronto y es que esta gente no da una a derechas, así no hay manera de quitarse de encima al Imperio Británico. PERIODISTA: Ya veo. Pero me sorprende ese carácter. GANDHI: Cómo estaría usted si llevase diez días sin probar bocado.  A mí cuando llevo tiempo sin comer me entra una mala hostia que no veas, creo que es por la hipoglucemia, me da un bajón de azúcar y luego me entra mala leche. Pues llevo diez días con huelga de hambre, así que imagínese. Además he dejado de fumar hace tres días y estoy que te salto a la yugular. Se me está juntado todo: el ayuno, la independencia de la India, estos inútiles, la falta de nicotina… PERIODISTA: Vaya.  Lo siento. GANDHI: Bueno, y quién coño es usted. PERIODISTA: Soy periodista. De la revista “Jara y Sedal”. GANDHI: No la conozco. PERIODISTA: Es de caza y pesca. GANDHI: Soy vegetariano. PERIODISTA: Oh, vaya. ¿No come nada de carne? GANDHI: No. PERIODISTA: ¿Conejo tampoco? GANDHI: No. PERIODISTA: ¿Cinta de lomo? GANDHI: No. PERIODISTA: ¿Jamón ibérico? Del bueno, eh. GANDHI: Nada. PERIODISTA: ¿Y bacón con huevos? GANDHI: Nada de nada. PERIODISTA: ¿Callos? GANDHI: Bueno, basta, es usted gilipollas o qué le pasa, joder. ¿Qué es lo que no ha entendido? No como absolutamente nada de carne desde que tenía catorce años. PERIODISTA: Pues qué disgusto. Me vuelvo para España sin la entrevista que me habían encargado: “Los platos de caza favoritos del líder indio Gandhi”; y tenía que aparecer usted en una foto con un rifle y un canguro muerto a sus pies. GANDHI: No hay canguros en la India. PERIODISTA: ¿No? GANDHI: Lo que yo le diga. PERIODISTA: Creo que en la revista van a despedir a alguien, y es González, el documentalista, nunca se aclara con las imágenes de animales exóticos, nos monta uno líos que no veas… ¿Al menos le gustará el fútbol? Podríamos hablar de eso y listo. En España contentos. GANDHI: Ni puta idea tengo.  Me gusta un poco el críquet, pero tampoco demasiado. PERIODISTA: Está claro que hoy no es mi día. GANDHI: Oiga, ha dicho que su revista era de caza, pero también de pesca, ¿verdad? PERIODISTA: Sí. GANDHI: Pues  algo le puedo ofrecer. No es de pesca cien por cien, pero tiene que ver con el mar. Le puedo dar una exclusiva. PERIODISTA: Oh, estoy expectante. GANDHI: Estoy preparando una gran marcha de resistencia pacífica. PERIODISTA: ¿Resistencia pacifica? GANDHI: Sí, ya sabe, estoy en contra de la violencia, pero monto acciones que joden al Imperio. Por ejemplo, me mandan algo y lo hago, pero lo hago de mala gana. Eso por ejemplo es resistencia pacífica. O cuando me habla alguna autoridad británica yo pienso en un elefante… pequeños gestos que menoscaban la moral del invasor… PERIODISTA: Voy entendiendo. GANDHI: Pues ahora voy a montar una muy gorda. Le cuento, en la india necesitamos la sal,  es de vital importancia para conservar los alimentos. Acceder a ella es muy sencillo: basta con acudir al mar, coger agua y dejar que esta se evapore. Pues bien, cuando llegaron los ingleses con todos sus huevazos se quedaron con el monopolio de la sal y la gravó un impuesto, tócate los cojones Mariloli. PERIODISTA: Que jeta, es como si en España algún día le pusieran un  impuesto al sol. GANDHI: Más o menos. Pues bien, estoy preparando una gran marcha. Le llamaremos la Marcha de la Sal. Recorreré junto a otros hombres indios un gran camino hacia el mar, me meteré dentro y tomaré algo de agua para obtener su sal. Será algo simbólico, lo sé, pero la repercusión será total. ¿Qué le parece? PERIODISTA: Poco relevante, la verdad. Se lo agradezco, pero no puedo volver con eso a mi país. GANDHI: Pues váyase a la mierda. Más no puedo hacer. PERIODISTA: Oiga, tengo una idea. Usted está en contra de la violencia, ¿verdad? GANDHI: En efecto. PERIODISTA: Creo que lo tengo. GANDHI: ¿Qué? PERIODISTA: Pégueme, por favor. Tengo la noticia: Gandhi pierde los papeles y golpea a un periodista español. GANDHI: No voy a hacer eso. PERIODISTA: Por favor. GANDHI: Me niego. PERIODISTA: Venga, no le cuesta nada. GANDHI: Va en contra de mi conciencia. PERIODISTA: Uy, por ahí veo una vaca… GANDHI: No la toque. PERIODISTA: Y si me monto encima de esa vaca y soy un pistolero del Lejano Oeste… GANDHI: No se atreva… PERIODISTA: Ven aquí, vaquita… GANDHI: No, por favor, venga aquí… Eso no es una vaca… PERIODISTA: Hola, vaqui… ¿Cómo? GANDHI: Es un tigre de bengala. PERIODISTA: ¡AARRGGHHH!  ¡González te mato¡ ¡AARRGGHHH! GANDHI: Ay, dios, me estaba empezando a caer bien ese imbécil.
Carlos Langa | Madrid
| 27/02/2018

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