@CARLOSLANGA

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Entrevista a Cervantes: "Sancho fue el primer cuñao"

La entrevista definitiva a Miguel De Cervantes.

El hombre que mató a Don Quijote
El hombre que mató a Don Quijote | Agencias

Señor Cervantes, ¿se considera el más grande autor en lengua española?

Sí.

¿Y según usted quién ocuparía el segundo puesto?

Stephen King.

Stephen King escribe en inglés.

Pues entonces nadie.

¿Le interesa Stephen King?

Me flipa. Además me siento muy identificado con él. El Quijote, como las obras de King, también fue considerada una obra menor destinada al consumo rápido. Algún día, como a mí, se le reconocerá su gran valía.

¿Cómo lleva el éxito de El Quijote?

Al principio lo llevé muy bien; sin embargo, ahora lo llevo aún mejor. Uno escribe para que lo lean. Veía mi libro por todas partes: hasta en las posadas se vendía a 5’99 reales en edición de bolsillo. Eso ayudó mucho a difundir El Quijote.

Es el segundo libro más vendido de la historia después de La Biblia…

Pero hay que recordar que La Biblia está escrita por varios autores y tiene un agente literario sin igual: la Iglesia.

¿Cómo definiría El Quijote?

Como una road-movie manchega. Algunos estudiosos incluso la han calificado como la “Thelma y Louise” castellana y masculina .

¿En quién se inspiró para sus protagonistas?

Para crear a Don Quijote, Alonso Quijano, cogí muchos elementos de un vecino que vivía dos calles más allá de mi casa. Este señor era votante de izquierdas, pero con ciertas tendencias magufas. Para dar forma a Sancho Panza me inspiré totalmente en el marido de mi hermana. Podríamos considerar a Sancho como el primer cuñao de la literatura universal.

¿Hará una tercera parte?

Cuando Steven Steven Spielberg haga la segunda de “E.T., el extraterrestre”

¿Usted también se interesó por el teatro?

Por supuesto, y no triunfar en esta disciplina me generó una gran frustración. Escribí muchas obras teatrales, pero mi estilo estaba obsoleto. Había otro dramaturgo que arrasaba narrativamente con sus obras, el ínclito Lope de Vega. Para que te hagas una idea, lo mío era como una serie de una network y lo de Lope, la puta HBO. Y además a la gente le encantaba. Dejé de escribir teatro y me pasé al satand up comedy, pero el público castellano aún no estaba preparado.

¿Cómo se llevaba con Lope de Vega?

Sentíamos una admiración mutua. Él me admiraba mucho a mí y yo también me admiraba a mí mismo. Además, frecuentábamos las mismas tertulias literarias por Madrid, hasta que yo dejé de ir porque las discusiones acababan en reyertas y las reyertas en muerte. Discutir por Aristóteles no merecía joderme el otro brazo.

Además de gran literato, usted, don Miguel, también fue soldado. Luchó por media Europa y fue preso en Argel. ¿Qué trajo consigo de todas esas experiencias?

Un plato para colgar en la pared que pone lo siguiente: “Estuve en Lepanto y me acordé de ti”. Precioso.

¿Algo más?

Sífilis, de mis días de cautiverio.

¿Fue en la famosa batalla de Lepanto donde perdió su mano izquierda?

Realmente no perdí la mano, mire (muestra su mano). Más bien se me quedó como la manita de un Tyrannosaurus rex, mire (hace sonidos guturales imitando a un dinosaurio a la vez que mueve su mano izquierda)

Sí, una gran imitación.

También sé imitar a una gacela Thomson en celo. ¿Se la hago?

Mejor otro día. Sigamos. ¿Está pensando en alguna nueva novela?

Sí. Ya sabe que a mí siempre me ha interesado la metaliteratura. Así que quiero escribir la historia de un escritor que sufre un grave accidente y es rescatado por una seguidora perturbada. La mujer le mantiene retenido en su casa y le obliga, bajo amenazas y torturas, a escribir la continuación de su mejor saga literaria acorde a sus propias expectativas.

Creo que eso ya lo escribió Stephen King en su best-seller “Misery”…

Genio.

@carloslanga | Madrid | 10/08/2018

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