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San Valentín: consejos para poner los cuernos a tu pareja sin que se entere

No hay nada más bonito que creer que al homínido que tiene el lado aún le quiere y le es fiel como en los cuentos.

A todos nos pueden poner los cuernos

Getty A todos nos pueden poner los cuernos

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Esta semana se celebra San Valentín, el día más hortera del año, y no hay nada más bonito para quien se conforma con las migajas de Cupido, que creer que al homínido que tiene el lado aún le quiere y le es fiel como en los cuentos de los años 90. El mejor antiinflamatorio del romanticismo para que el amor no duela, como sabéis de sobra por amistades, familiares y quizás también por propia experiencia, es que no te pongan los cuernos. O al menos, que no te enteres de su peso en la cabeza. Ya se sabe eso de que "ojos que no ven, corazón que no siente". Si eres una persona parca en principios morales y prefieres que tu pareja viva feliz en una bonita mentira sin tú renunciar a otras bajas pasiones con terceros, aquí van algunas ideas para que pongas los cuernos sin levantar la mínima sospecha.

Paga el motel con dinero en efectivo

A la hora de poner los cuernos como un profesional corneador, como una jefa del adulterio, es muy importante que no dejes huella con movimientos bancarios que te puedan delatar en el caso de que tengáis una cuenta conjunta, sobre todo ahora, que instantáneamente te llega un SMS notificando del pago vinculado a la cuenta bancaria. No daría pie a excusas que tu pareja recibiese en su móvil algo tipo: "BBVA le informa: se ha efectuado un pago por importe de 80 Euros en su cuenta acabada en 7910 en Motel Los Sauces Llorones". En fin, Manolo, Anita, recordad no pagar el hotel, motel o cenas con tarjeta si compartís dinero en formato de plástico. Y si no lleváis suelto, que pague el otro o la otra.

Discreción en Twitter

En redes sociales, tú y tus amantes, haced como si no existierais el uno para el otro. Si el chico o chica con el que pones los cuernos a tu pareja está en Twitter, evita seguirle y dejarle comentarios en público para no levantar sospechas innecesarias, sobre todo si tu pareja también está en redes y es aficionada al rastreo estrecho como si fuese un robot de Mark Zuckerberg. Lo mismo en Facebook, nada de ser amigos y dejarse comentarios ni corazoncitos, que además ya tenéis una edad para andar haciendo así el ridículo. Un corneador profesional solo se comunica por mensaje privado, a ser posible con mensajes que se autodestruyen, y sin dejar huella públicamente para minimizar las posibilidades de sospecha.

Ir a bares no habituales

Una de las cosas más arriesgadas a la hora de poner los cuernos, es ir a tomar algo a cafeterías, bares y otros antros que frecuentas habitualmente con tu pareja o están dentro de vuestro radio de acción vital. Eso hay que evitarlo, tanto para no coincidir ambos como para que no te pillen amigos comunes y vayan corriendo a decirle que te han visto con otra persona en una actitud sospechosa. No es mala idea, aprovechando las circunstancias de la pandemia, comprar unos cafés para llevar en vaso de cartón y tomarlos en un parque alejado, aunque con las manos frías como témpanos y el confort bajo mínimos, con la seguridad de estar bien lejos de miradas indiscretas. Nadie dijo que todo fuese placentero a la hora de sacarle brillo a los cuernos.

Disimula tu secretismo con el móvil

Andar a hurtadillas con el móvil es uno de los primeros síntomas de que algo andas escondiendo. Para evitar delatarte tapando el móvil o poniendo la pantalla hacia abajo, de vez en cuando puedes enseñarle fotos o videos, simulando que no ocultas nada, pero con la WiFi y los datos apagados para que no llegue nada en ese momento de supuesta confianza ciega y lealtad. Es la versión de aparecer en casa con un ramo de flores o un perfume caro, pero en digital. Y sin ganas un euro, que llevar una doble vida también cuesta su dinero.

Programas de mensajería ocultos

Para mantener conversaciones por mensajería de forma más discreta, es buena idea utilizar otro programa que no uses con tu pareja, por ejemplo, Telegram, y sus opciones de autodestrucción de mensajes. Hasta hace nada, también estaba la opción de utilizar Whatsapp con otros programas no oficiales que permitían ocultar conversaciones, lo que venía muy bien para llevar la infidelidad con discreción, pero Whatsapp ha amenazado con bloquear las cuentas que usen estas aplicaciones intrusas.

Si usas aplicaciones para ligar como pueden ser Tinder, Badoo, Grindr y otras de sexo con desconocidos al aire libre, existen ocultadores de aplicaciones que te permiten agrupar esas apps del infierno para que no se vean en el menú general del móvil. Y también es buena idea ocultar en carpetas las fotos comprometidas de cuando hacéis sexting, de cuando os fotografiáis con esculturas paseando por los parques o de cuando os grabáis desnudos en los moteles y luego te gusta rememorar esos momentos en el baño de casa a escondidas.

Eso sí, la mejor manera para que no te pillen poniendo los cuernos y ahorrarte todos estos dolores de cabeza para mantener el secreto, es asumir tu circunstancia y dejar la relación, llegar a un acuerdo de pareja más liberal o no ponerlos. ¡Suerte!

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