Liopardo » Becaria

@BECARIA_

El pasado sexual de los Borbones

Curiosidades sexuales de los reyes Fernando VII, Alfonso XIII y Isabel II.

Fernando VII

Wikimedia Commons Fernando VII

Publicidad

La familia de los Borbones, tanto la de sangre como la política, que en muchos casos suele coincidir, lleva siglos ocupando los tronos españoles con más averías de penes que glorias. Ahora que el asunto más discutido sobre esta genealogía de sangre azul es su oficio y beneficio, lo que sacamos en claro con fuerza y sin entrar en si ello compensa el costo que supone esta institución, es que una de sus funciones ha sido tener al pueblo entretenido con sus líos de faldas, muletas, infidelidades y alguna que otra deformidad genital desde tiempos inmemoriales. Bien merecen aquí unas breves reseñas:

Fernando VII, el rey felón de falo monstruoso

Su vida sexual fue aún menos espléndida que su vida política. Fernando VII sufría macrosomía genital, un desarrollo excesivo de los genitales; tenía un pene descomunal de unos treinta centímetros y deforme, algo más parecido a una trompa de elefante o al falo de un caballo que a un pene humano.  Se dice que le diseñaron un cojín con forma de donut para poder mantener relaciones con su esposa María Cristina para que no hiciera tope en la profundidad de su vagina y le provocase desgarros, y así facilitar la procreación. 

La reina ninfómana Isabel II

Siempre se han patologizado las ansias sexuales de la reina Isabel II de España, pero puede que no fuese más que una mujer avanzada para su época que no ocultaba sus ganas de sexo y disfrutaba con quien tuviese ocasión, ya fuesen políticos, toreros, militares o su gente del servicio. Su calentón no entendía de dinero ni condición. Del matrimonio forzado con su primo Francisco de Asís, de quien renegaba llamándolo “Paquita” por su supuesta homosexualidad, no sacó más que las relaciones necesarias para procrear al por fin heredero al trono Alfonso XII.

Francisco de Asís alias Paco Natillas

Malos tiempos para las masculinidades ausentes. Parece ser que la ropa interior de Francisco de Asís tenía más encajes y puntillas que la de su mujer Isabel II, le gustaba bañarse en perfumes, tenía unos gestos amanerados y la voz aguda, caracteres que aún en la actualidad se siguen considerando de mujer, por lo que pasó toda la vida siendo tratado como un monigote de feria desviado. Es por ello que hasta le dedicaban coplillas estigmatizando esa posible no heterosexualidad: «El vino para las majas, la leche para el de Asís» o «Isabelona, una frescachona; y Don Paquito, tan mariquito». Francisco también sufrió una fuerte estigmatización porque sufría una dolencia genital llamada hipogenitalismo con hispopadias, una malformación de la uretra con un orificio anormal, que le hacía orinar en cuclillas como si fuese una mujer, que también salía reflejado en las coplas populares, despectivas y groseras de la época: «Paco Natillas que es de pasta flora, se mea en cuclillas como una señora».

El rey del porno Alfonso XIII

Como buen pajillero avanzado para su tiempo, Alfonso XIII disfrutó del primer porno sicalíptico español rodado a su gusto y medida por una productora llamada Royal Films, a la que destinó dinero para la causa. Se tiene constancia de tres películas rodadas entre 1919 y 1923, que actualmente se conservan en la Filmoteca de la Generalitat Valenciana: "El confesor", "Consultorio de señoras" y "El ministro", también disponibles por las oscuridades de Internet, en las que el sexo oral bidireccional ocupa un gran protagonismo tras una sábana de hedores rancios y casposos. La primera se centra en el abuso de confianza de los curas con sus feligresas, la segunda en la consulta del ginecólogo con sus pacientes y no precisamente para hacerles ecografías en los ovarios, y la tercera es poco menos que un thriller político con sus característicos tintes porno sicalípticos, en las que Alfonso XIII podría haber colaborado también como guionista. El bisabuelo del actual rey sabía bien lo que se traía entre manos, y hasta hoy.

Publicidad