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El orgasmo de no ser madre

Becaria analiza algunas de las ventajas que tiene el no ser madre.

El orgasmo de no ser madre

Pixabay El orgasmo de no ser madre

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No ser madre tiene muchas ventajas y quizás ningún inconveniente, aunque esto último ya es una cosa muy personal y subjetiva, pues siempre están quienes dicen que "tener hijitos es lo mejor que te puede pasar en la vida". Oye, pues enhorabuena por disfrutarlo. Lo que es indiscutible, más que nada porque así lo certifican muchas madres y padres, es que criar un niño o una niña puede llegar a ser exasperante y te condiciona la existencia por unos años, e incluso para el resto de tu vida.

Sobra decir que no tengo nada en contra de los niños aunque no me gusten ni se me pase por la cabeza procrear. Es más, los de la familia, amistades y otra gente que me cae bien, guardando las distancias me caen genial, sobre todo en Instagram, que algunos son guapísimos y si salen en foto y no en video, ni los oyes llorar. Toda una serie de ventajas en nuestra era digital.

Otro orgasmo indiscutible, además del hecho de no ser madre, son esos seres cavernarios que no toleran a quienes ejercemos nuestra libertad de no cumplir con el mandato del libro de la vida que dice que debemos procrear como hornos que funcionan a pleno rendimiento durante su vida útil, y que disfrutamos de la libre elección de no tener a nuestro cargo a esos seres diminutos que dan un revés a la vida. No son más que amargados que no lo pensaron a tiempo y ahora que no tienen vuelta atrás en su limitación vital, materializan así su frustración.

Independencia y libertad

Poder salir de viaje, de fin de semana, a tomar unas copas, ir a misa o pasar la noche follando con algún colega o en una orgía si te cuadra, son esos pequeños placeres de los que puedes disfrutar sin mayor complicación ante la inexistencia de descendencia a la que cuidar, ya sean insolentes con avaricia o los más simpáticos de la guardería. El hecho de tomar un simple café, para muchas madres es una odisea ante la que tienen que descontrolar media agenda y que solo se arregla aparcando al niño en el colegio o tirando de ese recurso gratis tan valioso que son los abuelos.

Adiós, querido ex

Cuando tienes la suerte de no tener hijos y rompes con tu pareja, si no queda buen rollo o no hay ganas de coincidir y no hay otros apegos contractuales, no coincides y ya está. En caso de separación del progenitor o progenitora de tu niña, aunque no te apetezca un cuerno seguir viendo a tu ex pareja, ya estás atada a ella por muchos años, e incluso para el resto de la vida por el bien de tus adorados pequeños que tanto te han cambiado la vida, pero no puedes evitar preguntarte en caso de que él sea el padre biológico: "¿Cómo me habré dejado embarazar por este pobre idiota?". Este es un motivo por el que ya deberíamos habernos extinguido hace años, pero pasaremos a la Historia como la especie más masoca del libro de los animales. Ahora, aceptación y a seguir como mejor se pueda.

Planes por placer frente a planes por obligación

Sin descendencia, las vacaciones, las salidas de fin de semana o el paseo de un día cualquiera no van condicionados por el universo niño. Disfrutamos de no haber procreado a consciencia, hacemos lo que nos apetece dentro de nuestras posibilidades, sin tener que ir por obligación a sitios y saraos que casi ningún padre ni madre disfrutan, como son los parques acuáticos apestados de niños o los cumpleaños con piscinas de bolas. Con la prole, ya no creces como persona en tus intereses personales como quisieras, solo acompañas a crecer a tus diminutos. Y eso para que de adultos sean unos desagradecidos malcriados y te plantees si tanto sacrificio tirando tu vida a la basura te ha merecido la pena. Enhorabuena a los premiados.

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