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Por ahí no: grandes desastres sexuales en el día a día

Becaria nos cuenta que las inutilidades follando siguen a la orden del día.

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Tenemos toda la información sexual básica al alcance de nuestra mano y de cualquier zona de nuestro cuerpo, pero las inutilidades follando siguen a la orden del día. Sin los conocimientos básicos y comunicación, no vamos a ningún lado. Todo se puede aprender y mejorar en el sexo compartido, pero hay errores monumentales que no deberían tener cabida ni en el día a día ni más de una sola vez en la vida, aunque algunos desastres sexuales siguen siendo habituales a escasos años de nuestra total extinción:

Buscarte el clítoris en el ombligo

El clítoris siempre ha sido el gran olvidado y la concepción general del sexo heterosexual no ha pasado de "pene se introduce en vagina y a bombear". Ahora, el clítoris ya está en boca de todos gracias a la fama de cachivaches como el Satisfyer, aunque no siempre con satisfactorio final. Ha tenido que venir un androide en color rosa palo con forma de termómetro digital para descubrirles un botón que aún sigue siendo desconocido para muchos, y que hasta la fecha habían oído campanas sin saber dónde y empezaban buscándotelo por el ombligo. Quienes ya sabíais estimular el clítoris con los dedos y la boca antes de 2018, sois la resistencia.

Fetichistas de pies en silencio

Tocar los pies o chupar el dedo gordo sin avisar ni preguntar, no suele ser lo más agradable, sobre todo si te empieza a dar la risa por las cosquillas o lanzas una patada voladora por la impresión ante tal inesperado acontecimiento podal. Eso sí, como idea para mandar al traste cualquier atisbo de placer, no tiene competencia. Es que, amigo Ramiro amantes de los pies femeninos, si en una primera cita tomando café preguntas a tu compañera si prefiere azúcar o sacarina, ¿por qué no informarte antes de si le gusta que le toquen, chupen o acaricien con el pene las plantas o los bordes de los dedos de los pies?

Por la axila no, Arturo

¿Que estás tumbada con las manos detrás de la cabeza y de repente te aparece Arturo con el cimbel como un bate de béisbol y te empieza a golpear una axila? Se han dado casos. Existe una parafilia sexual llamada axilismo, por la que una persona siente placer cuando golpea o masturba su pene con la axila de la pareja. Puede ser compartida, como el sexo anal y como todo, pero los axilazos sin avisar pueden cortarte el rollo e invitarte a salir corriendo. Quizás cualquier gusto sexual sea aceptado aunque no compartido, pero es mejor que no seas Arturo; háblalo antes de atacar.

Penetración anal sin lubricar

Hay cosas que deberían estudiarse con detalle antes de iniciar las primeras expediciones sexuales. El orificio anal no está preparado de forma natural para el sexo, aunque sea el que utilicen algunas personas de determinadas creencias religiosas en las que aún se da valor a la "pureza" y "virginidad" del agujero vaginal antes del matrimonio. Pero dejando de lado estas incidencias espirituales, a qué mujer no le ha pasado que se la hayan intentado meter en el culo en frío y sin avisar en una relación sexual consentida. Por ahí no, Manolo. El sexo anal es muy placentero y está muy bien si a ambos les apetece y se prepara para ello, pero se agradece que no te corten el rollo en frío por un déficit de socialización sexual.

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