A raíz de mi artículo donde destaco las virtudes y desventajas del Satisfyer, y también las bondades de los tíos que se esmeran en el sexo y, por tanto, no los convierte en prescindibles en nuestra vida sexual, han proliferado también ofendiditos como seres mitológicos que se han puesto la etiqueta de "tíos que follan mal y no sirven para nada", como ya venía siendo habitual en los comentarios desde que estos cachivaches para el clítoris se han hecho famosos. De ahí el temor de muchos a la extinción del hombre. Dados sus comentarios en todas las redes sociales, he reído mucho pero también he sentido pena porque no he visto florecer más que complejos e inseguridades personales por un aparato que les ha hecho darse cuenta de que no son tan buenos como creían en el sexo al ver que las tías disfrutamos con juguetes sexuales más eficaces que algunas lenguas y, encima, lo comentamos públicamente. Han llegado a la conclusión de que "follan mal" y eso escuece. Y en vez de hacer autoanálisis, se enfadan, insultan, juntan palabras carentes de sentido y le dan al botón "enviar".

Si bien muchos chicos están encantados con que sus parejas utilicen el Satisfyer, algunos son quienes se los regalan sin miedo a nada, sin pensar en que los van a abandonar por una maquinita vibradora que cabe en una mano, y también están las parejas que felizmente lo incluyen en sus relaciones. La horda de mujeres satisfechas también ha sacado las mayores miserias de una buena parte de hombres heterosexuales. Me imagino que al homosexual le dará igual, por algo será. Y no he comentado ni voy a comentar nada sobre el uso de este artefacto en las relaciones lésbicas porque no he leído a ninguna mujer lesbiana quejarse. Aclarado esto, rescato aquí algunas perlas que me han impactado como muestra de la ignorancia sexual y otras calamidades emocionales. Los comentarios son públicos, pero vamos a mantener su anonimato, así como sus exuberantes faltas de ortografía. El baño está al fondo a la derecha.

El Satisfyer no da abrazos

No son pocos los tíos preocupados e indignados porque el Satisfyer no da abrazos, y entonces claro, cuando tengamos el clítoris rojo de tanto estimularnos, se le estropee la batería al aparato y nos sintamos inválidas emocionales, a ver a quién vamos a llorar: «Es decir que entonces este súper succionador de clitoris ahora da abrazos, besos y está para escucharte y demás no? Los cojones los hombres nunca nos vamos a extinguir eso es una auténtica tontería». O también: «Cuando esperen a que el Satisfyer les abrace cuando estéis tristes o les diga cosas bonitas al oído veremos que pasa… Porque no, no todos los hombres son unos cerdos… En mi caso no tengo miedo a extinguirme por culpa de ese aparatito ni mucho menos». La carga de dramatismo deja entrever que hay quien asume que quizás nunca va a hacer gozar a una chica la mitad que lo consigue el cachivache, pero el cachivache tiene sus carencias y no te va a abrazar como un hombre, y ahí se justifica que nunca se dará esa extinción en ese 50% de la población. Bien visto, chavales.

Ni feminismo ni satisfyerismo, igualismo

«Ya basta, no? Tanta mierda tirando a los hombres por los suelos. Os estáis pasando ya. Queremos IGUALDAD, no acoso hacia el hombre». Los que adaptan este mantra a su manera, se indignan más cuando se ven amenazados por una máquina de vibrar que pone en jaque su masculinidad, que cuando una mujer sufre violencia machista, y es en el primer caso cuando gritan IGUALDAD. Lo segundo se la suele pelar. Un chupito de igualismo, por favor.

El hombre autónomo que se resigna y llega al "squintin" solo

«Si pero poso se habla del satisfayer para hombre que se hace hasta squintin con eso… lo que pasa que vale mucho mas caro pero dicen que tela….». El que no se consuela es porque no quiere. Esta persona asume la batalla perdida del hombre que no sabe satisfacer a la compañera y no quiere aprender a pasarlo bien, pero barre para su casa justificando que existen otros juguetes para disfrutar los hombres heterosexuales sin una mujer al lado, cachivaches que hasta les pueden hacer llegar al "squintin". ¿Habrá querido decir "squirting"? ¿Eyacular inconteniblemente dejando las cortinas con más marcas que un Santo Sudario? ¡Ánimo!

Suspenso en anatomía genital

«Pues que tenga cuidado con el subcionador.. se vaya a enganchar alguna que otra hemorroides». Cuando un tipo pone la ubicación del clítoris a la altura de las hemorroides, suponiendo que la mujer que tenga en su espectacular cabeza las sufriese, ¿qué tipo de satisfacción sexual podemos esperar con alguien que imagina el clítoris en el culo? Mal, muy mal, hay que leer e investigar más antes de tirarse a la piscina… o a donde surja.

Ir de putas para salir del paso

«Luego las mismas que dicen eso son las que se quejan de que crezca la prostitución». Esto da pie a muchas interpretaciones, y ninguna buena. Quizás el autor de este comentario en cuestión esté justificando el consumo prostitución por parte del hombre que folla mal porque no sabe satisfacer a las mujeres, y entonces tiene que recurrir al sexo de pago para satisfacerse él. Ah, ¡vaya novedad! Qué jodida pena.

Temer al Satisfyer es tener un miedo a uno mismo muy grave. Vamos a ver, señores, que lejos de querer echarlos del planeta, apreciamos su existencia cuando hay una relación sexual sana, divertida y satisfactoria. Todo lo demás, sobra.