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@BECARIA_

Cosas que no deben repetirse en el confinamiento de la segunda ola

Volvemos a tener el país hecho un pifostio y estas son las cosas que hicimos mal en el primer confinamiento y que no deberían repetirse.

-Papel Higiénico

Papel HigiénicoPixabay

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Volvemos a tener el país hecho un pifostio, cada día con más contagios y más muertes, en algunas zonas ya andamos con pseudoconfinamientos y restricciones de movilidad nocturna o “toque de queda”, y quién sabe si nos volverán a encerrar a cal y canto como en marzo, dado que lo de la responsabilidad individual en nuestro territorio se lleva un poco mal. Eso sí, a ver si nos arreglan las saturaciones en los transportes, que ir obligados a trabajar, pudiendo hacerlo desde casa, y hacinados en un bus o vagón de metro, ya no depende de nuestra voluntad. En cualquier caso, la situación cada vez va a peor y parece que nada es más efectivo que la mano dura de un gobierno que impone, prohíbe y multa. Es nuestro destino ser tratados como unos incapaces tutelados, pagando algunos justos por muchos defraudadores pandémicos. Pero, por favor, ¿qué cosas que no deben repetirse en el posible confinamiento de la segunda ola?

Aplausos no

Has sido muy pesado aplaudiendo a las 20:00 desde la ventana o el balcón cada día durante casi tres meses, en un inicio a las personas trabajadoras en actividades esenciales y luego al personal sanitario. Hasta subías en tus redes sociales ese momento grabado con un palo de selfie o pidiéndole el favor a tu pareja, padre o abuela, encuadrado a duras penas. Era la tendencia del momento, pero se ha confirmado que la mayoría de quienes aplaudían, era a sí mismos. Quizás sea tu caso y ahora llevas con la misma mascarilla desde mayo, insultas a los médicos de tu centro de salud porque tardan quince días en atenderte o consideras a la Sanidad Pública un compinche del Nuevo Orden Mundial. Todo esto te parece una "plandemia" para controlarnos e inocularnos microchips y nanobots en el cerebro, no como las cookies que llevas instaladas en el navegador donde buscas recetas de homeopatía para la tos. Estás muy mal. Apártate o desaparece ya.

No más papel higiénico

Has hecho el ridículo comprando toneladas de papel higiénico que aún guardas entre el trastero, la despensa y la terraza porque pensabas que esto era el Apocalipsis final, y tú preocupándote por tener el culo limpio. Lo mismo has hecho con las latas de conservas, el pan de molde y otros alimentos no perecederos. ¿Recuerdas el día que te peleaste con una señora por un paquete de lentejas? La gente egoísta como tú tampoco habéis aprendido nada ni habéis salido mejores, dais vergüenza ajena. No vuelvas a repetirlo y sigue consumiendo las provisiones para un regimiento que compraste en el primer confinamiento.

Suspenso en policía de balcón

Métete en casa y limpia las lámparas, cambia bombillas, arregla el horno o friega los platos, que de policía de balcón nadie te ha contratado. Te has pasado el primer confinamiento gritando a gente por la ventana que no sabías quiénes eran ni adónde iban, pero tú llevas desde la desescalada de mayo aglomerándote en sitios, blasfemando contra los chinos, tirando los tapabocas usados al suelo, tocando sin guantes la fruta en la frutería y fumando por calles llenas de gente con tal de no llevar puesta la mascarilla. Dices que causa hipoxia, pero el oxígeno ya no te llegaba al cerebro antes del Covid19 y lo hemos descubierto ahora. Apestas y lo sabes, enciérrate y no salgas hasta que la pandemia acabe.

No resistirás

No, no has resistido un carajo en el primer confinamiento y mucho menos resistirás en el segundo. Y muchísimo menos a la pandemia, hasta que acabe allá por 2030. Ya ves dónde estamos otra vez por tu culpa. Llevas meses incumpliendo todas las recomendaciones sanitarias porque eres muy amiga de tus amigos y no puedes estar sin abrazar a nadie ni hacer fiestas con menos de treinta personas, hasta que acabes matando a tu abuela. No vuelvas a hacer el ridículo pinchando o bailando el "Resistiré" desde tu ventana. Y no; nada saldrá bien. Puedes ir quitando de tus ventanas esos arcoíris cochambrosos, los farolillos y la bandera de tu España que te importa menos que una hoja de otoño seca debajo de tu suela desgastada.

Enhorabuena por haber llegado hasta aquí. Si te has ofendido con alguno de estos puntos, ya sabes por qué es. Gracias por tu atención y a pasar una feliz pandemia.

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