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5 cosas inútiles que hace la gente para ser feliz

Desde la autoayuda al esoterismo de barrio estas son las cosas más absurdas e inútiles que hace la gente hoy en día para intentar ser feliz.

Meditación

Pixabay Meditación

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Alcanzar la felicidad es una meta abstracta y subjetiva que nos intentan vender por todos los medios, aprovechando los obstáculos que la vida nos pone por el camino. Una fusión de pseudoterapias naturales, consejos emocionales para tontos en tazas y libros, y ejercicios físicos que solo sirven para lesionarte, son ese combo de ritos de la felicidad que no valen para nada y luego sus gurús culpan a sus usuarios por no haber cocinado bien sus recetas fraudulentas.

Abrazar árboles

Considerado una terapia natural, existe un gran movimiento de iluminados que organizan encuentros para abrazar árboles en la naturaleza y entrar en plena conexión con la Madre Tierra, y sentir que somos dos elementos en una misma materia. Dentro de lo agradable que puede ser ir a un parque o a un bosque, toda la literatura que hay alrededor de abrazar árboles y notar su energía sanadora y de la felicidad, ya es para fliparse. Quien mejor parado sale de la operación es el señor con melena y barba con canas que cobra treinta euros a cada asistente por ir en minibús al monte a abrazar troncos al unísono después de balbucear dos oraciones místicas y fumar un peta. Un rato entretenido y adiós, muy buenas.

El consumismo budista

La costumbre capitalista de llenar el vacío personal con figuras de Buda, cuanto más grandes mejor, y poner incienso apestoso por todas partes, también se está yendo de las manos en esta incansable búsqueda de la felicidad en ninguna parte. Cuando los problemas están ahí fuera, da igual lo que medites, reces y todas las introspecciones que hagas, que no vas a conseguir mucho más que agravar tu problema sin solución. Y ya sin mencionar los efectos narcóticos de las barras de incienso que no van descritos en sus envases porque son aún peor; te hacen perder la noción de la existencia.

Clases de yoga con tufo a incienso

Si vas a un centro de estética, "fisioterapeuta" o a clases particulares de yoga y tienen budas de todos los tamaños por todas partes y el local atufa a incienso, desconfía. En cuanto al yoga, es una de esas actividades físicas milenarias que en los últimos años se han apropiado magufos y oportunistas esotéricos, y cada vez cuesta más separar el grano de la paja para encontrar a un instructor o instructora fiel a la práctica real, sin misticismos, y que no te venda que lo mejor es levantarte a las cinco o seis de la madrugada y meditar. Después de hacer unas asanas imposibles con esos hedores del infierno, con música de grillos y un acompañamiento de cuencos tibetanos, lo normal es salir de ahí con un colocón lo más alejado posible de la definición universal de calma mental, bienestar y felicidad, y con los chackras como el rosario de la Aurora.

Esoterismo de barrio

Hay un boom de tiendas esotéricas en los barrios y no son una casualidad. Sus fieles clientes ahogan sus desgracias en estos antros en busca de una solución vital. Lo mismo compran velas, que jabones y esencias para “ahuyentar las malas energías”, que van a echar el tarot, el dinero y la tarde, y a comprar libros con ritos para echar el “mal de ojo” a la amante de su pareja, huevos de cristal para sanar el útero y delirios por el estilo a cambio de módicos precios. Emosido engañado. 

Sobredosis de autoayuda

Pasan los años y el consumo de la antiayuda no decae ni en quien es consciente de que tanto libro de psicología positiva y frases de taza no le sirven para nada. Basta con ir a una librería y apreciar que la sección "Autoayuda" fusionada con "Espiritualidad" son quizás las estanterías que más ocupan, y lo peor es que a los buscadores profesionales de la felicidad les genera adicción y no pueden parar de comprar las novedades como si en una continua búsqueda de la felicidad máxima se hallaran. Después de leer manuales como "El arte de no amargarse la vida", "Cómo hacer que te pasen cosas buenas", “Los 88 peldaños del éxito”, "El secreto", "Tus zonas erróneas", "El arte de la compasión hacia uno mismo", "Usted puede sanar su vida", "La auténtica felicidad", "Tus tres superpoderes para lograr una vida más sana, próspera y feliz", "Piense y hágase rico", "Ejercicios de contemplación", "Cómo hacer bien el amor a una mujer" y "Cómo ser un unicornio y vivir la vida a todo color", sus lectores y lectoras están agazapados en una esquina con seiscientos euros menos y llorando más que el primer día.

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