Liopardo » 8 cosas

Liopardo

8 cosas que te encantaba llevar a clase y que los niños de hoy no saben apreciar

8 cosas que te encantaba llevar a clase y que los niños de hoy no saben apreciar

Imagen no disponible

Montaje Imagen no disponible

Publicidad

¿Recuerdas cuánto envidiabas a esos compañeros que siempre llevaban lo último en material escolar? El boli multicolor La mayoría de los colores ni pintaba, pero que un niño llegara a clase con aquel boli desataba las envidias de la clase. Si has tenido uno, seguro que has probado si se podían bajar dos colores a la vez.

Imagen no disponible
Imagen no disponible | Montaje

Lo último en típex Conseguiste abandonar el de brocha y sasaste al tipo boli, pero un buen día tu compañero llegó con un modelo que tenía forma de ratón y no manchaba.

Imagen no disponible
Imagen no disponible | Montaje

Almohadilla anti callos Escribir con aquel plástico rodeando el boli era casi más incómodo que quitarlo, pero no queríamos que nos salieran callos en los dedos...

Imagen no disponible
Imagen no disponible | Montaje

Sacapuntas con manivela Parecías muy guay el primer día que lo llevaste a clase, pero pronto te diste cuenta de que se te había acabado la excusa para pasear hasta la papelera. ¡Nooooo! Quienes aun no habían convencido a sus padres para comprarlo, se conformaban con que el suyo tuviera doble hoja: para lápiz gordo y fino.

Imagen no disponible
Imagen no disponible | Montaje

Reloj calculadora Todos querían sentarse cerca del niño del reloj- calculadora en los exámenes de matemáticas. Pero pobre de él si el profesor se enteraba de que lo estaba usando...

Imagen no disponible
Imagen no disponible | Montaje

Fluorescentes de subrayar Los típicos eran el naranja y el amarillo, pero lo verdaderamente top era llevarlos azul o rosa. Se supone que eran para subrayar lo importante, aunque tú los usabas indiscriminadamente, para tener unos apuntes más bonitos.

Imagen no disponible
Imagen no disponible | Montaje

Mochilas de ruedas Tras varios años cargando kilos y kilos de libros en nuestra espalda, llegaron las mochilas con ruedines. ¿¿Por qué tardaron tanto en inventarse?? ¡Con lo que molaban!

Imagen no disponible
Imagen no disponible | Montaje

Publicidad