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FIB 2014 | JORNADA DEL VIERNES

Kasabian cumplen expectativas y triunfan en el FIB

Eran los principales cabeza de cartel del festival, la noche del viernes era suya, convencieron y mucho. El concierto de Kasabian en el FIB fue una demostración de poderío brutal por parte del grupo británico que supo poner a la gente en pie con su combinación de rock y electrónica. Antes un jovencísimo Jake Bugg conectaba con el público a ritmo de rock and roll confirmando su evolución hacia sonidos más cañeros.

Juan Ceñal | @ordago13 | Benicàssim
| 19.07.2014 21:56

La noche empezó con la ración de clásicos del día, un Paul Weller legendario sonó más rockero que nunca en el escenario Maravillas sobre el que empezaba a pesar una gran nube negra. El exlíder de The Jam y Style Council hizo un repaso por algunos de los mayores éxitos de su carrera y terminó cerrando su concierto con dos de sus himnos de los noventa 'ChangingMan' y 'Whirpool's End' ambos incluidos en su disco 'Stanley Road'.

Tras un chaparrón express el público, de mayoría británica y veinteañera, conseguía entrar en calor con Jake Bugg. El cantautor de Nottingham ha aparcado sus temas más acústicos y folk para tirarse por una montaña rusa de rock and roll. Un set lleno de sonidos guitarreros en el que han abundado las canciones de 'Shangri-La', su último disco de estudio.

Jake Bugg en el FIB

 

Al principio escuchábamos algunos de sus primeros éxitos como 'Seen It All' o 'Two Fingers' pero el concierto lo ha cerrado rockero a golpe de tres de sus singles más conocidos,'Slumville Sunrise', 'What Doesn't Kill You' y 'Lightning Bolt'.

El verdadero fiestón de la noche, y de todo el festival, lo montaron Kasabian. El grupo de Leicester presentaba las canciones de su último disco '48:13' y saltó al escenario tras una cuenta atrás y con una gigante pantalla rosa de fondo.

La intensidad del concierto fue altísima desde el arranque con 'Bumblebee' hasta el cierre del mismo. La mezcla del rock más guitarrero y distorsionado con los sonidos electrónicos todo ello apoyado en una poderosa batería hace que las actuaciones de Kasabian sean puras descargas de adrenalina.

Las más bailadas fueron 'Shoot The Runner', 'Club Foot' y 'LSF' con la que cerraron la primera parte del concierto. Tras abandonar el escenario después de una hora de musicón, Tom Meighan, Serge Pizzorno y compañía tardaron poco en regresar para regalarnos una traca final apoteósica.

Un cierre de show con 'Switchblade Smiles', 'Vlad The Impaler' y 'Fire' en el que la gente no paró de saltar, bailar y corear hasta quedar rendidos. Va a ser muy difícil que algún grupo del cartel de este veinte aniversario del FIB consiga superar el conciertazo de Kasabian.

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